
Del caos a la vocación: el suboficial que transformó la violencia en una lección de vida militar
Durante más de 14 años, el sargento viceprimero Juan Pablo Perilla Mendoza ha hecho parte de importantes unidades militares en diferentes regiones de Colombia; primero como soldado regular, después como soldado profesional y, finalmente, como suboficial del Ejército Nacional.
Por: Javier Patiño C
A finales de la década de los noventa, los sueños del joven Juan Pablo Perilla Mendoza se centraban en brindar un mejor futuro a sus padres y hermanos, con quienes vivía en una pequeña vivienda a las afueras de Santa Rosa del Sur, Bolívar. Su vida transcurría entre trabajos en el campo para aportar recursos al hogar.
Cuando tenía 18 años, sus opciones parecían reducirse a dos caminos: unirse a las filas de la guerrilla o a los grupos paramilitares que azotaban su región. Sin embargo, oponiéndose a ese destino, buscó llegar al batallón más cercano, donde manifestó su deseo de prestar el servicio militar.
Durante los primeros días sintió miedo, miedo de no poder continuar con el objetivo que se había trazado. Sin saber leer ni escribir de manera fluida, fue superando cada una de las barreras con determinación y persistencia. Recuerda que, cuando los grupos armados ilegales llegaron a su región, asistir a la escuela representaba un peligro. Además, la influencia del dinero fácil se ancló entre niños y jóvenes, lo que convirtió la educación en un aspecto secundario.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios


