
El tortuoso regreso de alias La Abuela a un Chocó en disputa
La jefa del Frente Occidental del ELN es una de las figuras más temidas de esa guerrilla. Regresó de urgencia al país tras la muerte de varios mandos y el recrudecimiento de los choques con el Clan del Golfo. Lleva más de tres décadas en la organización: fue reclutada a los 16 años y ha sobrevivido a repetidos bombardeos de la fuerza pública.
Por: Javier Patiño C
La muerte de alias Santiago, su hombre de confianza en el noroccidente del país, tomó por sorpresa a Emilse Oviedo Sierra, más conocida como ‘La Abuela’, cuando ingresaba de forma clandestina por una de las trochas de la frontera entre Colombia y Venezuela, procedente del estado Táchira.
Información de inteligencia militar señala que alias La Abuela había viajado al país vecino a mediados de 2025 para someterse a un tratamiento médico y reunirse con alias Antonio García, máximo cabecilla del ELN. En territorio venezolano habría recibido órdenes para no perder el control de zonas estratégicas, así como nuevo armamento y drones destinados a las confrontaciones en el noroccidente del país.
El avance del Clan del Golfo, que se ha tomado sectores estratégicos del Bajo Baudó chocoano, sumado a operaciones militares que llegaron hasta campamentos donde permanecían integrantes del ELN, obligó a Oviedo Sierra a regresar de manera urgente para reorganizar el mando en el occidente del país.
Las autoridades establecieron que, tras su reingreso a Colombia, comenzó a movilizarse con un reducido esquema de seguridad, utilizando caminos poco transitados y desplazándose principalmente en horas de la noche para evadir los controles oficiales.
Según inteligencia, la guerrillera aprovechó las festividades de fin de año para ingresar a su zona de injerencia. Algunos pobladores aseguran haberla visto nuevamente en la región, donde estaría reestructurando el mando de la organización ilegal.
Las autoridades calculan que La Abuela tiene bajo su control cerca de 600 integrantes, distribuidos en cuatro frentes y dos compañías. En su contra pesan cuatro órdenes de captura y una circular roja de Interpol. Esto la convierte en un objetivo de alto valor para la Fuerza Pública. Por información que conduzca a su captura se ofrece una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos.

Las marcas del conflicto
Oviedo Sierra es una de las mujeres más buscadas en el Chocó. Ganó su alias debido a las profundas cicatrices que le han dejado en el rostro más de tres décadas en la guerrilla atravesados por bombardeos, operaciones especiales de la fuerza pública y enfrentamientos con grupos enemigos.
En combate perdió parte del pie izquierdo y uno de sus senos, heridas que le han provocado dolores crónicos y la han obligado a permanecer medicada, acompañada permanentemente por un guerrillero con conocimientos en enfermería.
Las Fuerzas Militares han ejecutado al menos cuatro bombardeos contra campamentos donde se ocultaba, ataques que le dejaron marcas permanentes en las manos y la espalda.
Vida en la guerrilla
Según información de inteligencia, alias La Abuela fue reclutada en 1992, cuando tenía 16 años, en Dabeiba, Antioquia. Allí, la vida dentro de la estructura ilegal le arrebató la inocencia juvenil y la transformó en una mujer despiadada y sin escrúpulos.
Excombatientes desmovilizados la describen como experta en el manejo de explosivos y en inteligencia militar, capaz de confrontar a sus propios jefes y superarlos en astucia y sevicia. Tras 33 años en las filas del ELN, alcanzó la jefatura del frente, desde donde enfrenta el asedio del Clan del Golfo, organización que busca expulsar al ELN del territorio.
Dos de sus hijos, de 26 y 22 años, también integran el ELN. Por razones de seguridad, permanecen en bloques distintos para evitar que puedan morir simultáneamente en una misma operación.
Sobre sus padres se sabe que, tras su reclutamiento, abandonaron Dabeiba junto a dos de sus hermanos. Según reportes de inteligencia, ‘La Abuela’ no ha tenido contacto con ellos desde entonces.
Uniformados que le siguen el rastro la describen como una mujer de carácter fuerte, exigente con el cumplimiento de sus órdenes, entre ellas ataques a guarniciones militares y atentados de amedrentamiento contra la población civil.

Enemigos en la zona
Sus principales adversarios son los integrantes del Clan del Golfo, que controlan municipios como Bojayá, Nóvita, Lloró, Medio Baudó y Alto Baudó. En estas zonas se registran enfrentamientos diarios entre ambas organizaciones ilegales, lo que ha provocado el desplazamiento de cientos de familias indígenas y afrodescendientes.
Interceptaciones de comunicaciones posteriores a su regreso indican que su presencia incrementará las confrontaciones armadas. El objetivo sería recuperar el control total de la zona costera del Chocó, obtener una salida estratégica al mar y aumentar los recursos derivados del narcotráfico, la extorsión, el secuestro y el cobro por el tránsito de migrantes que buscan cruzar hacia Panamá.
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