
‘Hay heridas, pero es posible seguir adelante’
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, habla con CAMBIO sobre la participación del Gobierno en la Apuesta por el Desarrollo Rural Integral del Norte del Cauca, proyecto a 10 años firmado con Asocaña y las comunidades.
Por: Olga Sanmartín
CAMBIO: ¿Cuál es el aporte que desde el Ministerio de Agricultura se ha hecho al programa Apuesta por el Desarrollo Rural Integral del Norte del Cauca?
Martha Carvajalino: Hemos venido construyendo un diálogo que nos ha permitido ponernos de acuerdo con Asocaña sobre cómo intervenir en un territorio de la mano con las comunidades. Para el norte del Cauca, el Gobierno ha diseñado la Comisión Intersectorial del Norte del Cauca y, con ello, ha fortalecido el Consejo Intercultural Interétnico del Norte del Cauca, en una perspectiva de dialogar con todos los grupos sociales que hay allí.
Hay dos grandes apuestas. La primera es resolver o transformar las tensiones interculturales entre comunidades negras, indígenas y campesinado. En esta alianza con Asocaña, en particular, buscamos que ese proceso de transformación de los conflictos interculturales nos ponga también en el diálogo con la industria de la caña sobre los conflictos de uso, ocupación y tenencia de la tierra. El eje transversal es ponernos de acuerdo en la necesidad del desarrollo rural de las comunidades que están allí, la contribución que pueden hacer el Gobierno y la industria para ese desarrollo rural que requiere de buenas prácticas agropecuarias, asistencia técnica y fortalecimiento de capacidades alrededor de la producción del café, el cacao, la caña panelera, y de otros productos que representan esa agricultura campesina, familiar y comunitaria, cuyo crecimiento y estabilización pueden promover diálogos sobre la paz en el territorio. Y, al lado de eso, una discusión sobre la tenencia de la tierra: cómo empezamos a resolver esta tensión de la ocupación de tierras cañeras, de vieja data, con acuerdos con las comunidades y la industria, mediados por el Gobierno para generar una gobernanza en paz.
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