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El éxito está en diversificar: más opciones, mayores oportunidades

Al invertir, confiar todo el presupuesto en una sola opción no es recomendable. Diversificar no solo reduce riesgos, sino que ofrece algo aún más valioso: tranquilidad.

Por: Redacción Cambio

Los mejores jugadores no son los que lo arriesgan todo en una sola apuesta, sino aquellos que calibran las contingencias y obtienen ganancias lentas pero seguras. En finanzas, esto es una regla fundamental de una gestión económica inteligente.

“Hemos escuchado mil veces que no debemos poner todos los huevos en la misma canasta. Ahora quiero agregar otro pedazo a esta frase: ‘no pongas todos los huevos en la misma canasta, ni pongas todas las canastas en el mismo carrito’. De eso se trata diversificar”, dice Jaime Jaramillo, fundador del podcast Finanzas Emocionales.

“Las personas creen que invertir se trata de ganar dinero, pero la realidad es que se trata de ganar dinero con tranquilidad”, agrega.

Para lograr esto, el consejo es invertir en diferentes vehículos (renta fija, acciones, inmuebles y negocios), pero adicionalmente en diferentes monedas (pesos, dólares, euros) y además en diferentes sectores (alimentos, banca, tecnología, energías renovables, etc.). “Un inversionista prudente intentará efectuar múltiples inversiones, de tal suerte que cuando una de ellas falle, las otras respalden las pérdidas potenciales de aquella que no salió bien –señala–. Es imposible garantizar que todas van a salir bien, pues el riesgo siempre estará presente en las inversiones, incluso en aquellas más conservadoras, como un CDT, cuyo peligro es que el banco puede quebrar”.

Alfredo Barragán M., especialista en Finanzas de la Universidad del Rosario, está de acuerdo con esa recomendación. “El consejo es buscar un equilibrio entre riesgo y rendimiento, pero no necesariamente asignar más porcentaje a lo que menos utilidad ofrece. En lugar de eso, lo ideal es diversificar inteligentemente en diferentes tipos de activos. Por ejemplo, si un portafolio tiene una inversión conservadora, como el CDT, y otra de mayor riesgo, como acciones, la clave es equilibrar estas para que, en momentos de volatilidad, los CDT puedan ofrecer estabilidad”, afirma.

También es recomendable diversificar geográficamente, por ejemplo, combinando inversiones locales con internacionales. Así se disminuye la exposición a riesgos específicos de un solo mercado.
La diversificación suena complicada y costosa, pero la clave está en la educación financiera. “Aquellos que se educan para invertir, saben que no es tan difícil diversificar si se acude a vehículos como los fondos de inversión colectivos, los ETF o los fondos indexados. Estos medios de inversión están al alcance de todos y desde bajos montos, lo que facilita lograr diversificar inversiones incluso con bajo monto”, explica Jaramillo.

A la hora de invertir, es fundamental tener en cuenta el horizonte de tiempo de la inversión, el objetivo financiero y, sobre todo, el perfil de riesgo. Por ejemplo, si la meta es generar ingresos a largo plazo, puede convenir una combinación de acciones de crecimiento y CDT. Si, por el contrario, se busca liquidez inmediata, las inversiones a corto plazo, como certificados de depósito o fondos de inversión de mercado monetario, podrían ser más adecuadas.

Por eso es crucial, como señala el fundador de Finanzas Emocionales, educarse en la materia. “Siempre le decimos a las personas que la primera inversión debe ser en aprender a invertir. Lamentablemente, la mayoría solo se hace dos preguntas: ¿Cuánto hay que poner? y ¿Cuánto me voy a ganar? Esto las lleva a asumir riesgos que desconocen, y con el tiempo, a encontrarse con sorpresas desagradables por no haber comprendido los verdaderos peligros de esa inversión ni diversificado su portafolio”, advierte.

A su turno, Jeisson Andrés Balaguera, director ejecutivo de Values AAA, Banca de Inversión – BVC, explica que, por ejemplo, si se tiene un perfil de riesgo de bajo, la persona debería tener un porcentaje alto en productos financieros que sean de bajo riesgo ya que estos irían con su expectativa de inversión. “De igual modo, si mi perfil es de alto riesgo, la concentración de mis inversiones debería ir atadas a este tipo de productos financieros. Siempre es importante recordar la regla de a mayor riesgo mayor retorno”, aclara.

Por último, este ejecutivo dice que la diversificación a veces está mal entendida. “Si, por ejemplo, yo compro tres acciones de bancos, pues el día que baje una seguramente las otras dos bajarán, porque están en el mismo sector. Entonces, realmente, una diversificación debe darse sobre la base de que las inversiones tengan poca correlación”, concluye.

En todo caso, lo único cierto es que, al poner todos los huevos en una sola canasta, el inversionista se arriesga a que su inversión quede hecha una tortilla.

Ventajas de la diversificación

1. Reducción del riesgo: disminuye la exposición a pérdidas significativas en una sola inversión.
2. Estabilización de rendimientos: combina inversiones con diferentes ciclos económicos para mantener rendimientos consistentes.
3. Protección contra la volatilidad: mitiga los efectos de fluctuaciones repentinas en el mercado.
4. Mejora de la eficiencia: optimiza la relación riesgo-rendimiento.
5. Acceso a oportunidades: permite aprovechar oportunidades de crecimiento en diferentes sectores y mercados.

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