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Nidia Góngora, Timbiquí
Nidia Góngora

Nidia Góngora y su maravilla de Pacífico llegan al Teatro Colón

El sábado 29 de noviembre, a las 7:30 de la noche, llega ‘Pacífico Maravilla Sinfónico’, un encuentro musical que une la fuerza ancestral de la costa Pacífica con el universo sinfónico de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia. Canciones emblemáticas de Nidia Góngora, algunas con Canalón de Timbiquí, del álbum ‘Pacífico Maravilla’, cobran nueva vida en formato sinfónico.

Por: Eduardo Arias

Nidia Góngora es una de las voces más poderosas y representativas del Pacífico colombiano. Junto con la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia presentará el concierto Pacífico Maravilla Sinfónico, un recital en el que se presentarán 13 canciones del repertorio de Nidia Góngora con la agrupación Canalón de Timbiquí, de Pacífico Maravilla (2025, su más reciente álbum, así como adaptaciones sinfónicas de colaboraciones que ella ha llevado a cabo con diversos artistas. Los arreglos del concierto los realizó el compositor Jesús David Caro, instrumentista y la maestra Tatiana Pérez-Hernández dirigirá esta presentación.

Nidia Góngora es una de las voces más representativas del Pacífico sur colombiano. Es reconocida como sabedora, maestra e investigadora de las tradiciones afrocolombianas, y una figura clave en la preservación y proyección de los cantos ancestrales de su región.
Como cofundadora y directora vocal de Canalón de Timbiquí, agrupación que desde comienzos de los años 2000 ha sido una fuerza vital en la música tradicional del Pacífico, ella ha contribuido a poner de presente la riqueza cultural y espiritual del litoral colombiano. Ha participado en proyectos que dialogan entre la tradición y la música contemporánea, colaborando con artistas y agrupaciones que han expandido las fronteras de la música afrocolombiana como Ondatrópica, La Pacifican Power, Bahía, AleKuma, Herencia de Timbiquí, El Búho y Orishas, además de su reconocida alianza con el productor británico Quantic (Will Holland), con quien lanzó en 2021 el álbum Almas onectadas. En Cali, ella lidera la Fundación Escuela Canalón y proyectos como Arrullo en el barrio, que promueven la formación artística, la memoria cultural y el fortalecimiento comunitario en el oriente de la ciudad.

Pacífico Maravilla, el álbum que lanzó este año, es su primera producción discográfica como solista, en la que combina los sonidos tradicionales de marimba, cununos y bombos con elementos de soul, funk y electrónica tropical. CAMBIO habló con ella acerca de este trabajo y su mirada como artista de lo que se ha logrado y aún falta para que la música del Pacífico se consolide.

OSNC
Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

CAMBIO: ¿Para usted qué ha significado combinar la tradición musical del Pacífico con la llamada música clásica?

Nidia Góngora: Considero que la música como lenguaje universal debe servir para unir, para juntar y para hacer que entendamos también de alguna manera el universo. En ese sentido que se junte el sonido y el canto de la música tradicional con la sonoridad sinfónica es juntar dos mundos que a primera vista se ven distantes, pero a través de este ‘junte’ se logra entender que la música es un lenguaje universal. Podemos adentrarnos y profundizar en esos otros campos y en esos otros mundos que no solamente son desconocidos, sino que han sido infravalorados y reprimidos. También nos da la posibilidad de considerar otras opciones, otras maneras, otras formas de interpretar la música, y el arte de traducir el mundo, de traducir sensaciones y sentires.

CAMBIO: ¿Cómo se ha desarrollado ese trabajo entre esos dos mundos?

N. G.: Me ha parecido admirable la forma como los maestros de la Sinfónica de Colombia han puesto no solamente todo su conocimiento, sino también toda su disposición y su empatía, para entender nuestro mundo musical. Al igual que nosotros, hemos puesto también todo el amor y el interés por entender estas otras sonoridades.

CAMBIO: ¿Cuál es el alcance que usted le ve a esta alianza?

N. G.: Con este proyecto estamos abriendo un camino a la solidaridad y a la vida en comunidad, y a poder buscar alternativas distintas, diversas y válidas para salir de lo normal, de lo cotidiano, de lo preestablecido, de lo básico.

CAMBIO: ¿Cómo ha sido su relación con la llamada música académica?

N. G.: Yo soy cantante y mi conocimiento musical ha sido 100 por ciento empírico. Pero he contado con la fortuna de participar en proyectos como Pazífico Sinfónico, en una banda como Onda Trópica y en proyectos que me han permitido llevar mi canto desde el Pacífico, pero también poder adecuarlo a todas las exigencias técnicas de una banda. Al tocar, mantener el sentir desde esa naturalidad que cada artista debe tener, pero ponerle a la música unos parámetros establecidos, por ejemplo, en términos de partituras, de estructuras muy concretas. Eso me ha permitido aprender y tener un poco más de experiencia para poder enfrentar este tipo de propuestas.

CAMBIO: ¿Qué tan retador ha sido Pacífico Maravilla Sinfónico para usted?

N. G.: Pacífico Maravilla Sinfónico es un reto grande no solo para mí sino para todo el equipo. Haber participado en otros proyectos que no son estrictamente música tradicional me ha puesto en esa línea de versatilidad, de poder proponer, arriesgarme y crear nuevas cosas como estas.

CAMBIO: ¿Qué experiencias le ha dado trabajar con orquestas sinfónicas?

N. G.: Es un aprendizaje que valoro mucho. Ha abierto bastante mi visión, pero también la proyección de mi música y de mi carrera. Lo que he aprendido, adquirido, enfrentado y que me ha tocado digerir me ha ayudado a abrir mi mente y a enriquecer mi trabajo. Adentrarme en el universo sinfónico me permitió descubrir muchas cosas desde la sensibilidad musical que me han servido, no puedo negarlo, para enriquecer ese sentido que tiene la música que yo hago.

Nidia Góngora en escena
Nidia Góngora.

CAMBIO: ¿Para usted hubo algún aprendizaje?

N. G.: Fue bonito conocer todo lo que la música te puede permitir y todos esos universos a los que la música te puede llevar. Si bien la música del Pacífico es profundamente hermosa, espiritual y sensible, hay muchas otras cosas que yo desconocía y no imaginaba poder experimentar. No puedo negar que en algún momento viví escéptica y aislada de este tipo de propuestas porque lo miraba como algo alejado, casi que inalcanzable. Pero la música abre puertas y canales a los que, si se tiene la sensibilidad musical, se puede llegar. Ha sido muy enriquecedor desde lo personal e incluso desde lo espiritual.

CAMBIO: ¿Usted piensa que a la música del Pacífico ya se le da el reconocimiento que merece o aún falta?

N. G.: No. Estamos apenas en ese camino de reconocimiento, de conocimiento y de divulgación de una música que ha estado allí siempre, que nos ha sanado, que ha salvado a todo un territorio y a muchas generaciones y que también ha sido el soporte de nuestra identidad. Si bien se han abierto ciertos caminos y espacios, aún son muchos los que falta por recorrer, y mucha la disposición que falta para abrir las manos y las puertas hacia la música del Pacífico, su sonoridad y sobre todo a sus artistas. Hay muchos artistas que aún hoy con propuestas superinteresantes, con trabajo permanente y riguroso, no han logrado que su música se pueda escuchar y conocer. Hay una puerta que se está abriendo, hay un camino que se ha recorrido, pero aún falta mucho todavía. Los músicos del Pacífico estamos abiertos, estamos creando, estamos haciendo cosas, estamos aprendiendo también y estamos dando todo nuestro potencial. Pero se necesitan los otros medios que hacen que esto sea un camino bonito que se pueda recorrer. Me refiero a las instituciones, los medios, a cada uno de los de los espacios y de los agentes que hacen parte de este universo desde la creación pero también desde la industria.

CAMBIO: Es decir, ¿aún encuentran serios obstáculos?

N. G.: Sí. Es muy complicado desarrollar una carrera con impacto sin el nivel de financiación que se requiere. Los músicos del Pacífico no contamos con el músculo financiero para darle el desarrollo y la proyección a nuestras carreras como nos gustaría. Es necesaria una mayor inversión y un mejor trato a la creación y producción de los artistas del Pacífico.  

Pacífico Maravilla Sinfónico
Nidia Góngora, Timbiquí, Cauca
Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia
Sábado 29 de noviembre
7:30 p.m.
Teatro Colón.

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