Ir al contenido principal
Jorge Enrique Abello
Jorge Enrique Abello.

‘Saturno tropical’, de Jorge Enrique Abello, mucho más que una simple novela negra

Crimen, intriga y misterio son apenas algunos de los ingredientes de ‘Saturno tropical’, novela de Jorge Enrique Abello en la que el autor también reflexiona sobre temas que lo apasionan como la música, cosmología, la física, la alquimia, y la búsqueda de lo sagrado y lo espiritual.

Jorge Enrique Abello decidió lanzarse al agua y escribir una novela. Y la tituló Saturno tropical, un título que, por una parte, no alude al planeta sino al dios romano que le da su nombre, el dios de la agricultura, la riqueza, el tiempo y la liberación, al que se representaba como el anciano que devora a sus hijos, un símbolo del paso del tiempo que todo lo consume. Por otra, lleva el nombre Tropical porque la trama de esta novela negra sucede en Barranquilla y Puerto Colombia. 

Pero no es solo una novela negra. A lo largo de sus páginas Abello también incursiona en terrenos mucho más complejos relacionados con la filosofía, la física, la cosmología, la religión, la pintura académica, las sinfonías de Gustav Mahler, la misma alquimia, y reta constantemente la lógica que se basa en lo que se conoce como el sentido común. A pesar de los riesgos que supone enfrentar temas tan complejos, el hilo narrativo de la obra es ágil, ya que Abello combina esas reflexiones con episodios cargados de ironía y humor. Es una historia que, además, se cuenta a la vez desde afuera y desde adentro. Los personajes involucrados en el crimen que se investiga son barranquilleros, pero los dos encargados de la investigación vienen desde Bogotá. Son ellos Patricia Olea, una detective, y el profesor Félix Fuenmayor, un criminólogo excéntrico y brillante.

Ese cruce de miradas le da mucha fuerza al relato. Un poco lo que le sucede Jorge Enrique Abello, un bogotano con apellido costeño.
Una novela que comienza con el enigma de Alicia Güell, quien aparece quemada en el piso de su apartamento. Un encefalograma que le hacen muestra unas líneas que coinciden con las de la partitura del tercer movimiento de la Segunda Sinfonía de Mahler, llamada Resurrección. Las preguntas que suscita su cuerpo muerto en vida le permiten a Jorge Enrique Abello explorar temas que lo han inquietado desde hace muchos años acerca del significado de la vida, las fronteras cada vez más difusas entre lo racional y lo espiritual, los límites de la materia y el sentido mismo de la realidad.

Regístrate para seguir leyendo

Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales