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Deportes

El gol de Morumbí Zapata contado por él

Llamamos a Luis Eduardo Zapata para que nos contará cómo fue hacer uno de los goles más recordados en la historia de Millonarios. 17 años después, el lateral izquierdo lo recordó con nostalgia, orgullo y la alegría. Como un hincha más.

Por: Juan Francisco García

Faltando 6 minutos para que se acabara el partido –nos contó hoy,16 años después–, el técnico Mario Vanemerak llamó a Luis Eduardo Zapata, le ordenó quitarse el peto y alistarse para entrar. Alex Díaz, el lateral izquierdo titular, estaba cansado, pues Sao Paulo, volcado al ataque, lo intentaba y lo intentaba por las bandas. “Vas a entrar pero a defender, este resultado nos sirve, no te quiero ver al ataque”, le dijo Vanemerak con su acento argentino, tan ronco y enfático.

Luis Eduardo oyó las órdenes atento, con ese temblor inevitable que se apodera de las piernas cuando el cerebro les ordena entrar en contacto con el césped de un templo. Adentro, advirtió de inmediato que la cancha era mucho más grande que la del Campín: la pelota no salía. No había alcanzado a revolucionar el corazón cuando con la punta del pie interceptó un pase de un mediocentro rival. El balón fue a parar a las piernas de Jonathan Estrada que alzó la cabeza y se lo entregó a Ciciliano, el gran cerebro, que en paz descansa.

Entonces, confesó Luis Eduardo Zapata, le picó el bicho de romper líneas, saltar al ataque y en frontal desobediencia a su entrenador le mostró con el cuerpo a Ciciliano que podía ganarse la espalda de la defensa brasileña. El pase del creativo –si el receptor es un velocista– fue perfecto: la fuerza, la rosca y la altura justa.

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