
Iván Duque y sus molinos de viento
El parque eólico Guajira I, en el Cabo de la Vela, abarca 5.5 hectáreas y puede producir 20 megavatios.
El presidente comenzó el año entregando carreteras, muelles y proyectos energéticos. Uno de ellos es el parque eólico Guajira I que fue inaugurado sin terminar y podría desatar un conflicto con los indígenas wayuu.
Por: María Hernández
Por Maria Camila Hernández
La exaltada imaginación de Don Quijote, que para algunos era simplemente locura, lo hizo ver “desaforados gigantes” donde solo había molinos de viento. En uno de los episodios más conocidos del libro de Cervantes, su protagonista sufre un golpe de realidad cuando las aspas de los molinos comienzan a moverse y con su fuerza no solo lo tumban a él y a su caballo Rocinante, sino que despedazan su lanza, vital para cualquier caballero andante.
Aunque en apariencia es muy diferente, esta historia se parece a la de la inauguración con bombos y platillos, el pasado 21 de enero, del parque eólico Guajira I. Si bien logró dominar los molinos, Duque dejó volar su imaginación tanto o más que el caballero de la triste figura. Montado en un aerogenerador a 80 metros de altura, el mandatario dijo ver “cómo este tipo de energía transforma vidas y cómo Colombia se está convirtiendo en el líder de la transición energética en América Latina”. También afirmó que el proyecto contó con el apoyo “incondicional” de las comunidades indígenas.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios










