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Economía

¿Por qué es más pobre el campo que la ciudad en Colombia?

Los datos de pobreza monetaria y pobreza monetaria extrema de 2023 en el país mostraron nuevamente que cada año hay menos hogares pobres monetarios en el país. Sin embargo, las diferencias siguen siendo marcadas entre las ciudades y la ruralidad.

Por: Angélica Gómez

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), en 2023, en promedio, el 33 por ciento de la población del país vivía con ingresos inferiores a 435.375 pesos mensuales por persona, es decir, 1,7 millones de pesos mensuales para un hogar de cuatro integrantes.

Sin embargo, los promedios pueden esconder datos con amplia diferencia. Por ejemplo, en promedio en las capitales del país y sus áreas urbanas el 30,6 por ciento de la población estaba por debajo de la línea de pobreza monetaria en 2023, mientras que en los centros poblados y las zonas rurales esa cifra era de 41,2 por ciento de la población.

En ambos casos, los datos muestran una mejora frente a los resultados de 2022 e, incluso, la reducción de la pobreza monetaria fue más rápida en 2023 en las zonas rurales y sus centros poblados que en las ciudades.

Francisco Espinosa, socio de la firma Inclusión S.A.S., explica que “el impacto de las políticas sociales se ve en la velocidad de la reducción de pobreza monetaria, que en los centros poblados y en la ruralidad fue de cuatro puntos porcentuales con respecto al año anterior, mientras que en las ciudades fue de tres puntos porcentuales”.

Pero la brecha entre ambas clasificaciones “es de casi 11 puntos porcentuales. Eso es muy estructural de Colombia: desigualdad entre personas, pero también en dominio geográfico”, agrega Espinosa.

Por su parte, Piedad Urdinola, directora del Dane, le dijo a CAMBIO que “es muy distinta la Colombia rural a la Colombia urbana. Recordemos también todos nuestros procesos de transición rural-urbana. Desde los años 70, masivamente, cómo crecieron las ciudades. Esto hace que tengamos toda esta tradición que se mantiene sobre estas brechas. En este momento, Colombia, América Latina en general, es la región más urbanizada del mundo con casi el 80 por ciento, Colombia tiene una cifra muy parecida”.

Según la directora, esto influye en la brecha entre el campo y la ciudad, pues se crearon polos de desarrollo en las ciudades, pero no en las zonas rurales. “Cuando combinamos esta información con la información del índice de pobreza multidimensional, que es el que determina la pobreza estructural, de nuevo se replican estas brechas. Una brecha grande entre lo que sucede en las ciudades y lo que sucede en el campo colombiano, desde cualquier punto de vista, desde el tema estructural. Por ejemplo, cosas tan básicas como el acceso al agua potable en las ciudades prácticamente está garantizado en las ciudades en Colombia, pero en la zona rural, todavía no”.

Pero esta no es una cuestión únicamente de acceso a los servicios públicos básicos, sino también en el desarrollo tecnológico, la innovación, repartición de tierras y modernización de los aparatos productivos.

La razón, en parte, es que “quienes tienen más tierra no solo tienen más en cantidad sino también en calidad. Si eso no se compensa con algún tipo de tecnología o innovación, son dos técnicas de producción o de sacarle el máximo provecho posible a la tierra muy diferentes”, explica Espinosa.

Finalmente, el experto advierte que “quien tiene más tierra, tiene más capacidad de inversión y de conversión de capital humano en productividad. La educación rural es lamentable en el país, además ha venido desmejorando y por esa vía tener el conocimiento necesario en la zona rural es mucho más difícil”.

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