
Café con aroma de arancel: el peso de las medidas de Trump sobre las exportaciones del grano colombiano
Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones de café colombiano, pero los anuncios de aranceles de las últimas semanas están preocupando al sector. Exportar el grano no es sencillo, y aunque por unos días Colombia logró una ventaja frente a sus competidores asiáticos, las incertidumbre está golpeando a toda la cadena cafetera.
Cuando era niño, hacia las cuatro de la mañana, hora en la que aún no aparecen los primeros rayos de sol detrás de las montañas, Víctor Cordero ya estaba listo para recoger café. En su finca familiar, cerca a la Sierra Nevada de Santa Marta, Cordero creció y aprendió el oficio caficultor, el mismo que toda su vida ha tenido su padre y que también fue el de sus abuelos por varias décadas.
Entre todos se repartían las tareas: recolectar los granos, traer las mulas, lavar el café, secarlo, procesarlo y seleccionarlo para llevarlo al punto de compra, una realidad de la que viven en Colombia —un país de tradición y orgullo cafetero— cerca de 550.000 familias caficultoras.
Esta operación, que se desarrolla en miles de fincas pequeñas en 603 municipios de 23 departamentos, se ha visto alterada en los últimos días por un problema internacional: la avalancha de aranceles a las exportaciones que está imponiendo Estados Unidos y que hoy amenazan a la economía de muchos países, como Colombia.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios












