
Cuando el turismo desborda la ciudad: conciertos de Bad Bunny reviven tensiones por la vivienda en Medellín
Los tres conciertos del cantante puertorriqueño en el Atanasio Girardot generaron una ola de especulación en los precios de las viviendas para rentas cortas. Aunque se ha hablado mucho de un proceso de gentrificación, el fenómeno en la capital antioqueña es más complejo y ha cambiado incluso el desarrollo inmobiliario de la ciudad.
Los tres días de concierto de Bad Bunny en Medellín le dejarán a la capital antioqueña miles de millones de pesos: hospedajes, restaurantes, venta de merchandising y muchos negocios sacarán provecho de los turistas y locales que llenarán durante tres días el Atanasio Girardot.
El área de Investigaciones Económicas de Fenalco Antioquia estima que la ciudad tendrá un impacto económico superior a los 20 millones de dólares, pero las buenas noticias del “efecto Bad Bunny” se ha visto empañado por un fenómeno de especulación y abuso con alojamientos y rentas cortas.
Desde mediados de la semana varias personas comenzaron a denunciar en sus redes sociales que les estaban cancelando sus reservas para el fin de semana del concierto, para luego, aparentemente, incrementar los precios de los mismos alojamientos aprovechando la alta demanda de hospedajes por el concierto.
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