
Inversiones forzosas: la polémica idea de Petro que sentó a los banqueros a negociar con MinHacienda
A pesar de las inversiones por más de 228 billones de pesos que ha hecho el sector financiero en el último año y medio, el presidente asegura que los bancos lo engañaron con el ‘Pacto por el crédito’ que acordaron en 2024. ¿Cuáles son las críticas a este mecanismo?
La cúpula bancaria de Colombia se reunió a puerta cerrada este lunes 23 de febrero con el ministro de Hacienda en medio de un ambiente tenso por la posibilidad de que el Gobierno decrete inversiones forzosas al sistema financiero.
Esta figura consiste, como su nombre lo indica, en establecer de manera obligatoria inversiones en sectores específicos con el objetivo de impulsarlos. Es una idea con la que el presidente Gustavo Petro ha coqueteado en varias ocasiones y que revivió hace dos semanas, cuando dijo durante uno de sus consejos de ministros que iba a emitir un decreto de este tipo como parte de las medidas de la emergencia económica para atender la crisis ambiental en Córdoba.
Petro anunció de forma escueta que saldrían “decretos sobre la inversión forzosa” y aseguró que la banca “lo engañó” con el pacto que se firmó hace año y medio con el fin de fomentar créditos en sectores específicos a cambio de implementar más inversiones forzosas.
Por eso tuvieron que sentarse a negociar con el Gobierno los presidentes de los principales bancos y grupos financieros del país, es decir, las figuras de peso en el sector financiero como María Lorena Gutiérrez (Grupo Aval); Juan Carlos Mora (Bancolombia); Javier Suárez (Davivienda); Mario Pardo (BBVA); Diego Prieto (Banco Caja Social) y Jonathan Malagón, de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria).
Por ahora no hay humo blanco entre los banqueros y el ministerio de Hacienda, y el Gobierno no ha dado su brazo a torcer. De la reunión salió el compromiso de seguir explorando alternativas. “El propósito es llevar soluciones concretas a los habitantes que están enfrentando esta tragedia de carácter natural. Que puedan ser inmediatas, que respeten los mecanismos de mercado y permitan no solo alivios a la cartera que hoy existe sino nievos desembolsos para reactivar las actividades productivas”, dijo Malagón al término del encuentro.
Según el presidente de Asobancaria, la idea del Gobierno y los banqueros es alcanzar un acuerdo a finales de esta semana o principios de la próxima.
En la sala Antonio García Nossa de @MinHacienda se reúnen altos funcionarios del gobierno y ejecutivos del sector financiero.
— MinHacienda (@MinHacienda) February 23, 2026
Asisten: Jonathan Malagón (Asobancaria), María Lorena Gutiérrez (Grupo AVAL), Juan Carlos Mora ( Bancolombia), Javier Suárez Esparragoza (Davivienda),... pic.twitter.com/tv5q9ktF5r
¿Por qué asustan tanto las inversiones forzosas?
Las inversiones forzosas no son un tema nuevo. De hecho, en Colombia el sector financiero colombiano participa de este mecanismo desde hace cerca de tres décadas para impulsar el sector agropecuario. A mediados de 2024, el presidente Petro planteó la idea de ampliar estas inversiones a la industria, la vivienda y el turismo, pero la banca lo calificó en su momento como “un elemento de represión financiera”.
Diversos estudios y expertos académicos aseguran que esta medida no es conveniente, pues al intervenir la actividad financiera y limitar las inversiones de los bancos a solo ciertos sectores se termina encareciendo el crédito para las empresas y las personas ante la menor disponibilidad de recursos para préstamos.
Según Asobancaria, si se llegan a implementar inversiones forzosas en más sectores, las tasas promedio de colocación de los créditos podrían aumentar entre 50 y 100 puntos básicos y el crecimiento de la economía experimentaría una reducción de 0,3 puntos porcentuales.
“Las inversiones forzosas son una alternativa inconveniente. Obligar a canalizar recursos sin criterios técnicos puede encarecer el crédito, distorsionar el mercado y reducir el crecimiento económico. La estabilidad financiera y la confianza de los inversionistas son activos que el país no puede poner en riesgo”, dijo Jonathan Malagón, presidente del gremio de los banqueros.
De igual manera, María Clara Hoyos, presidente de la Asociación Colombiana de Instituciones Microfinancieras (Asomicrofinanzas), comentó que “la evidencia histórica ha demostrado que estos esquemas no han sido efectivos para expandir el crédito y, por el contrario, pueden generar distorsiones en su asignación y limitar su crecimiento”.
Hoyos aseguró que “obligar” a las entidades a destinar recursos a inversiones específicas puede restar liquidez al sistema, reducir la disponibilidad de crédito productivo para micronegocios y emprendimientos y generar presiones al alza en las tasas de interés, afectando precisamente a los sectores que se busca proteger.
Incluso, la semana pasada, seis exministros de Hacienda firmaron una carta abierta a la opinión pública en la que expresaron su “profunda preocupación” sobre el anuncio del Gobierno.
“Las inversiones forzosas no son el mecanismo adecuado para fomentar el crédito ni para atender la emergencia. Encarecen las tasas de interés, reducen la disponibilidad de recursos y terminan perjudicando a quienes más necesitan financiamiento”, expresaron José Antonio Ocampo, Juan Camilo Restrepo, José Manuel Restrepo, Alberto Carrasquilla, Mauricio Cárdenas y Juan Carlos Echeverry.
Los exministros hablaron de cómo la experiencia internacional ha mostrado en otros países que han adoptado este tipo de figuras que han terminado desmontándolas al contrastar sus efectos negativos, y reiteraron que hay otros mecanismos más eficaces para canalizar recursos hacia sectores afectados.
“Los países de la región que aún los mantienen son precisamente los que tienen los sistemas financieros más débiles. De hecho, durante el siglo XXI, solo Bolivia y Venezuela han creado nuevas inversiones forzosas, en los gobiernos de Hugo Chávez y Evo Morales, referentes que difícilmente debería seguir Colombia”, dice la carta.
El ‘Pacto por el crédito’, el acuerdo billonario que no convence a Petro
El ruido que generó en 2024 esta idea fue tal que el Ministerio de Hacienda y los bancos agrupados en Asobancaria se sentaron a dialogar y buscar una alternativa a la idea del presidente. Así, en septiembre de 2024, se anunció el ‘Pacto por el crédito’, un compromiso de inversiones por 254,7 billones de pesos durante un periodo de 18 meses en los sectores de vivienda, manufactura, agropecuario, turismo y economía popular.

Ese monto, según los reportes mensuales del ‘Pacto por el crédito’ que entrega la Superintendencia Financiera, representa un incremento de 55 billones y un crecimiento de 27,5 por ciento frente a los desembolsos realizados entre enero de 2023 y junio de 2024, es decir, en los 18 meses previos al Pacto, cuando se desembolsaron 199,7 billones.
En el último boletín de dicho programa, la Superfinanciera informó que entre el 1° de septiembre de 2024 y el 30 de enero de 2026, los desembolsos acumulados del ‘Pacto por el crédito’ alcanzaron 228,1 billones de pesos, frente a la meta total de 254,7 billones prevista para los 18 meses hasta febrero de 2026. Es decir, a un mes de que culmine el ‘Pacto por el crédito’ hay un saldo de 26,6 billones en créditos aún pendiente.
Sin embargo, el balance destaca que durante ese lapso de tiempo se han otorgado 34,4 millones de créditos, frente a los 31,3 millones registrados en los 18 meses previos al acuerdo, lo que representa un incremento del 9,9 por ciento.
En los próximos días, el Gobierno deberá barajar sus opciones. Hace año y medio alcanzó un acuerdo con los banqueros y logró una inyección billonaria de recursos en la economía. A pocos meses de que el presidente Petro deje el Palacio de Nariño, es poco el tiempo que tiene para tomar decisiones, y queda por verse si en esta ocasión volverá a pactar con los banqueros.
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