
¿Fraude electoral? Por Catalina Botero
Catalina Botero, abogada experta en derecho constitucional y derecho internacional de los derechos humanos, analiza para CAMBIO los riesgos de deteriorar la confianza en las autoridades electorales bajo narrativas infundadas de fraude electoral.
Por: Catalina Botero
CAMBIO reclutó a grandes firmas colombianas de diversas posturas políticas para analizar qué está en juego hoy en estas elecciones. Así respondió Catalina Botero:
No siempre se destruye una democracia alterando los votos. A veces se la erosiona sembrando la idea de que el voto será desconocido, que las autoridades no son confiables y que el resultado será ilegítimo si no favorece a quien denuncia. Ese es uno de los daños más profundos que puede sufrir un sistema electoral: la sospecha infundada convertida en consigna política.
Eso es lo que vuelve tan delicadas las narrativas que hoy circulan en Colombia sobre un supuesto fraude electoral. No porque el sistema deba quedar por fuera del escrutinio público. Al contrario. Las elecciones deben ser vigiladas, auditadas, criticadas y mejoradas. Pero una cosa es ejercer control democrático con base en hechos verificables, y otra muy distinta es instalar, sin prueba suficiente, la idea de que existe una manipulación general en marcha. Lo primero fortalece la democracia. Lo segundo la debilita.
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