
La guerra por el voto motero de Paloma, Abelardo y Petro: ¿quién paga las promesas sobre el SOAT?
Las propuestas por disputar ese electorado chocan con dificultades relacionadas con financiación y viabilidad para el próximo cuatrienio | Crédito: Yamith Mariño - CAMBIO
En Colombia hay más de 13 millones de motos y, en campaña, eso también significa millones de votos. Por eso, la discusión sobre medidas que afectan a ese gremio se ha convertido en un nuevo frente de disputa por conquistar a un electorado numeroso y cada vez más decisivo en las urnas.
Por: Jonathan Beltrán
Casco en mano, Santiago Botero encabeza caravanas y convoca protestas contra medidas restrictivas para quienes trabajan en sus motocicletas. Rodeada de banderas de campaña y chalecos reflectivos, Paloma Valencia promete alivios económicos para usuarios de motos de bajo cilindraje. Y Abelardo de la Espriella posa a bordo de mototaxis mientras habla de ponerle fin a la persecución contra quienes viven de este oficio.
En esta campaña presidencial, las motos dejaron de ser solo un medio de transporte o una herramienta de trabajo. En la recta final hacia la primera vuelta, se convirtieron en el símbolo de una plataforma electoral que atraviesa discursos, movilizaciones y promesas de campaña dirigidas a conquistar a un electorado cada vez más decisivo en la contienda.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios











