Desde hace varias semanas, CAMBIO investiga sobre el resurgimiento del narcotráfico en el Valle del Cauca impulsado directamente por capos mexicanos que se han asentado en la región. Aunque solo en los últimos meses la presencia de estos capos se ha hecho más que ostensible, sobre todo en Cali, el fenómeno ya había sido detectado por entidades oficiales. CAMBIO conoció que la Defensoría del Pueblo viene alertando sobre la llegada de carteles mexicanos a diferentes zonas del país.
Sin embargo, la reacción de las autoridades sigue siendo insuficiente para el fenómeno, que tiene a los vallunos “asustados”. En febrero de 2019, el entonces defensor del pueblo, Carlos Negret, advirtió sobre la irrupción de los carteles mexicanos en los territorios abandonados por las extintas Farc. En ese momento, dijo, había que poner especial cuidado en los territorios relacionados con el Pacífico, porque los carteles mexicanos pretendían controlar toda la ruta de cultivos ilícitos, el procesamiento y hasta el transporte del estupefaciente hacia el extranjero. Desde ese año, en esa región se había asentado el cartel de Sinaloa.