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Estado paternalista: posibilidades y extravíos

El escritor, economista y exministro Alejandro Gaviria abre el debate sobre hasta dónde deben llegar los límites de las libertades individuales y hasta dónde las medidas coercitivas impuestas por los gobiernos.

Por: Alejandro Gaviria

Hace ya más de 160 años, el pensador liberal John Stuart Mill propuso una definición precisa sobre los límites a las libertades individuales por parte del gobierno o alguna autoridad. La definición de Mill, conocida desde entonces como el principio del daño, postula una regla general para resolver las tensiones entre libertades individuales y medidas coercitivas impuestas por gobiernos con el propósito, genuino puede suponerse, de incrementar el bienestar general.
Este principio es usualmente el punto de partida para las discusiones acerca del Estado paternalista, sus posibilidades y extravíos. Vale la pena, entonces, reiterarlo nuevamente, traerlo a cuento como una referencia general para la discusión que sigue en este artículo. Decía Mill:

El único propósito por el cual el poder puede ser correctamente ejercido sobre cualquier miembro de una comunidad civilizada, contra su voluntad, es la prevención del daño a los otros […] La única parte de la conducta por la cual el individuo es responsable ante la sociedad es aquella que concierne a los otros. Sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y mente, el individuo es soberano.

Este principio, a pesar de su generalidad, a pesar de las dificultades prácticas que surgen a la hora de definir, por ejemplo, qué representa un daño y quiénes son los otros involucrados, este principio, decía, sigue siendo a pesar de los años una piedra angular en la crítica liberal al Estado paternalista. Pone la carga de la prueba en aquellos que pretenden restringir, mediante políticas prohibicionistas o preventivas, la libertad de acción de los individuos. Enfatiza que no basta con señalar que las políticas en cuestión se diseñan y aplican por el propio bien de los afectados. La discusión debe ser –este es el gran aporte de Mill– mucho más larga y compleja.

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