
Democracia representativa y participativa, un asunto de voces
La escritora y profesora Viridiana Molinares analiza los aspectos comunes, las diferencias y los mecanismos con que se desarrollan los dos sistemas de gobierno que hoy rigen la sociedad colombiana -la democracia representativa y la participativa-, y hace un diagnóstico de su actual estado de salud.
Isócrates, considerado el gran maestro de retórica de la Grecia antigua, comparó la democracia con un cuerpo humano y, en el siglo IV a.C., luego de los desastres de las guerras, consideró que era una democracia enferma. Sin embargo, citado por Yidi Páez, autor de una novela con el mismo nombre del maestro, también aclaró:
“(…) yo no soy partidario de oligarquías ni de gobiernos tiránicos, sino que deseo gobiernos justos y ordenados… Incluso las democracias mal establecidas son causa de menores desgracias y las bien organizadas sobresalen por ser más justas, más igualitarias y más agradables para quienes participan en ellas”.Isócrates, Areopagítico, VII,71
Siglos después, muchos seguimos eligiendo la democracia como, hasta ahora, la mejor forma de gobierno, incluso, en medio de situaciones críticas. Por ejemplo, la del anuncio, hace unos meses, del presidente Gustavo Petro de realizar reformas constitucionales a través de una asamblea constituyente, ante la falta de aprobación de las propuestas que ha hecho al Congreso. No obstante, por las críticas que recibió esta propuesta, el presidente parece haber descartado esta idea.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios










