
España y sus múltiples intereses en juego con Venezuela
El gobierno del socialista Pedro Sánchez no ha reconocido a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela, a pesar de que España le concedió el asilo político. Prefiere una “transición con garantías para ambas partes”, que desemboque en “una solución democrática”. Por ello, espera que la mediación de los presidentes Petro y Lula tenga éxito. Mientras tanto, los importadores españoles le siguen comprando a Maduro petróleo venezolano.
Por: Francesco Rodella
España se debate entre la necesidad de ponerse del lado “de la democracia” y de los “derechos humanos” en apoyo al pueblo venezolano, y el interés de proteger un negocio clave como el del petróleo.
Esa dualidad se refleja en la decisión adoptada por el gobierno de Pedro Sánchez: por un lado, acoger al candidato opositor, Edmundo González Urrutia, como refugiado y, por otra, no considerarlo, hasta el momento, “presidente electo” de Venezuela, como él mismo se define. La posición del gobierno de España respecto a la actual situación política de Venezuela es objeto de discusión tanto internamente como más allá de sus fronteras. Estas son algunas claves de la línea mantenida en este asunto por Madrid, una de las capitales europeas con más intereses directos en América Latina.
La posición oficial
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













