Ir al contenido principal
Maduro y Trump
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Nicolás Maduro
Internacional

Trump diversifica amenazas y Maduro asume otra estrategia. Por Julio Londoño Paredes

La amenaza de una intervención militar que Trump le hizo a Nigeria cambia el panorama para Nicolás Maduro. El ex canciller Julio Londoño Paredes hace un recuento de los hechos y analiza el estado de las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela.

Por: Julio Londoño Paredes

Mientras la atención de todos, incluyendo la de Colombia, se centraba en el caso de Venezuela luego de que la concentración de fuerzas militares norteamericanas en cercanías de la costa venezolana y las declaraciones de importantes congresistas norteamericanos presagiaban que en cualquier momento algo podría suceder, sorpresivamente Trump giró 180° y amenazó igualmente a Nigeria, uno de los países más poderosos del Africa y aliado de los Estados Unidos.

Trump acusó al gobierno nigeriano, de ascendencia musulmana, de estar ignorando la matanza de cristianos en el país y, por ello, no sólo suspendió la ayuda que le proporcionaba, sino que también advirtió que intervendría militarmente.

En la actualidad, las masacres de cristianos han sido parte de la problemática, no sólo en algunos países africanos, sino también en el Medio Oriente, donde curiosamente una residente católica afirmó durante la dictadura del derrocado Bashar al-Assad, que los católicos habían tenido una especie de tregua, ante las persecuciones de diverso origen. El Papa Francisco y sus predecesores lo denunciaron repetidamente.

La mayoría cristiana en el hemisferio occidental es evidente y, ante el hecho denunciado por Trump, algunos podrían apoyar expresa o tácitamente su decisión de emprender la décima cruzada en la época moderna.

Perecería sin embargo que, no obstante, la versatilidad y poderío norteamericano, Trump difícilmente podría sostener, al mismo tiempo, un conflicto armado con Venezuela y otro con Nigeria, con sus 220 millones de habitantes y 1'600.000 millones de barriles de producción diaria de petróleo. Sin contar con que es el país dominante sobre todos los estados del Golfo de Guinea y de África Occidental.

En esas condiciones, la acción militar sobre Venezuela sería bastante improbable. No obstante, María Corina Machado y muchos venezolanos, han clamado que “lo que deba pasar que pase, pero rápido”, porque la alarma prebélica los está afectando gravemente.

El régimen venezolano, ante la hipótesis de una invasión, ha aprovechado la oportunidad para atacar aún más a la oposición, siguiendo la estrategia del Tercer Reich, cuando los aliados comenzaron a avanzar inexorablemente sobre Berlín. Ha hecho un llamamiento para que todos los venezolanos sean informantes de todo, a tiempo que las detenciones arbitrarias tipo Gestapo se han multiplicado: es el estado de guerra antes de la invasión.

Maduro ha comenzado también a endurecer sus acciones contra el narcotráfico. Se han hecho públicas incautaciones de cargamentos “procedentes de Colombia”, derribo de avionetas con “tripulantes colombianos” y advertencias de que los que sean sorprendidos con cocaína en su jurisdicción marítima “recibirán todo el peso de la ley”.

Al mismo tiempo, cuando medios de difusión norteamericanos divulgaron que era inminente una acción militar sobre Venezuela, rápidamente, tanto Trump como Marco Rubio, desmintieron la noticia enfáticamente.

A Maduro, su súbita mano dura contra el narcotráfico, así como la diversificación de amenazas de Trump, unidas a las proferidas contra Putin y Hamás, lo podrían estar favoreciendo.

Entre tanto, en Colombia, señalado por su aliada Venezuela como “el malo de la película”, muchos están preocupados porque más personas puedan ser incluidas en la “Lista Clinton”.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir artículo en redes sociales