
Entre el bloqueo y el “régimen terrorista”. Análisis de Julio Londoño Paredes
Estados Unidos impuso un bloqueo petrolero a Venezuela y declaró al régimen de Maduro como organización terrorista, acusándolo de financiar actividades criminales. El excanciller Julio Londoño analiza el panorama regional y las implicaciones de esta decisión.
En un hecho sin precedentes en “Suramérica” como dice Trump, porque ya pasó con Cuba, Venezuela ha sido rodeada por la Armada de los Estados Unidos que ha recibido la orden de bloquear a los buques petroleros que entran y salen de sus costas, “hasta que nos devuelvan todo el petróleo, las tierras y otros activos que nos robaron previamente”, afirmando que se está utilizando ese petróleo para financiar el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro.
Como si fuera poco ha designado al régimen venezolano, como una organización terrorista extranjera. Por su parte Maduro, invocando como siempre al Libertador, afirma que acudirá a las Naciones Unidas y que convocará un supercongreso en el mes de enero, para “avanzar por el proceso de la revolución bolivariana profunda” (¿?)
El pugilato está en un punto tal, que ni Trump ni Maduro pueden ceder, ya que, para cualquiera de los dos podría tener graves efectos políticos. Para el mandatario norteamericano, en su política interna y su vocación de arreglar conflictos en el mundo, y para el dictador venezolano, no ya solamente su caída con la de todo su combo, sino también la apertura para ellos de procesos judiciales en los Estados Unidos, como ha sucedido con el General Carvajal y otros militares.
Por ahora el bloqueo es solamente petrolero. Con un rosario de islas frente a su costa, incluyendo las Antillas Holandesas, que dependen económicamente de Venezuela, una extensa frontera con el Brasil y otra viva y abierta con Colombia, sería imposible que los Estados Unidos decretaran un bloqueo de otros alcances. Sólo tendría el efecto de fortalecer a Maduro y prolongar indefinidamente la situación.
Además, Venezuela no es una isla como Cuba y los cubanos están establecidos allá desde hace mucho tiempo. Fueron los que ungieron a Maduro como sucesor de Chávez, después de una cuidadosa selección. Cuba igualmente ha resistido por varios lustros el bloqueo norteamericano. Incluso se dice que los guardaespaldas de Maduro actualmente son cubanos. Tal como sucedió con Gadafi hasta minutos antes de su linchamiento.
Los cubanos, hábiles e inteligentes, saben muy bien que si Maduro cae, los próximos serían ellos. Rusia no se va a empeñar en un conflicto en el Caribe, en el momento en que un acuerdo de origen norteamericano que la favorece en la guerra contra Ucrania está sobre la mesa.
La primera línea del régimen de Maduro es, naturalmente, la de los grupos armados colombianos que controlan la frontera entre los dos países. Veremos cuál será su reacción ante la decisión del bloqueo. Por su parte Petro, después de abrir anticipadamente camorra con el nuevo mandatario de Chile, ¡llamó por primera vez a Maduro “dictador”! Por algo será.
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