
Trump-México: maldita vecindad
Las amenazas de Trump contra México han hecho resurgir el nacionalismo mexicano y han aumentado el respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Ser vecino de Estados Unidos con el magnate populista en la Casa Blanca es una fatalidad geográfica que debe ser manejada con pinzas en toda América Latina.
Por: Rafael Croda
El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y las agresivas órdenes ejecutivas sobre migración, seguridad y comercio que ha firmado el republicano en sus primeros días de gobierno, implican para México el regreso de fantasmas históricos que ya se creían superados y que se pueden sintetizar en una expresión muy popular entre los mexicanos:
Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos
Esa frase del escritor mexicano Nemesio García Naranjo conceptualiza una fatalidad geográfica: la de ser vecinos de una potencia expansionista, imperialista y neocolonial. Esa fatalidad, combinada con la torpeza, corrupción y desmesura de las élites locales, llevó a México a perder más de la mitad de su territorio ante Estados Unidos en 1848.
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