
¿Quiénes son La Familia Michoacana? El cartel que estaría detrás del asesinato de B-King y Regio Clown en México
El cartel de La Familia Michoacana, uno de los más violentos de México, es señalado de cometer el brutal asesinato de los artistas colombianos B-King y Regio Clown en México. La historia del grupo delincuencial mezcla religión, narcotráfico, guerras sangrientas, divisiones internas y operativos militares.
Por: Juan David Cano
El 22 de septiembre, las autoridades mexicanas confirmaron que los restos humanos encontrados en una carretera del estado de México el pasado 17 de septiembre pertenecían a los artistas colombianos Bayron Sánchez Salazar (B-King) y Juan Luis Herrera (Regio Clown). Ambos habían sido reportados como desaparecidos el 16 de septiembre en Polanco, Ciudad de México.
Los cuerpos desmembrados fueron encontrados con un mensaje firmado por La Familia Michoacana, uno de los carteles más antiguos y violentos de México. La noticia de la muerte generó indignación tanto en Colombia como en México, y además puso de nuevo bajo la lupa al grupo delincuencial que nunca dejó de ser una amenaza.

Los orígenes paramilitares de La Familia Michoacana
La Familia Michoacana nació en la década de 1980 en el estado de Michoacán, inicialmente como un grupo paramilitar que decía combatir al narcotráfico y a la delincuencia común. En los años noventa se alió con el Cartel del Golfo, otro grupo delincuencial mexicano, para desplazar a sus rivales y controlar rutas de metanfetaminas.
Lo que los distinguía a La Familia de otros carteles era su fachada pseudorreligiosa: se autodenominaba una “empresa del bien”, obligaba a sus miembros a no consumir drogas y justificaba asesinatos como actos de “justicia divina”.
Nazario Moreno González, alias El Chayo, fue su líder más reconocido. Creó una especie de ‘biblia’ criminal y predicaba un código moral mientras ordenaba torturas y ejecuciones. Fue abatido en 2014, pero para entonces el grupo ya había mutado en varias facciones.
Estados Unidos va por La Nueva Familia Michoacana.
— José Luis Morales (@JLMNoticias) April 15, 2025
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a cuatro líderes de La Nueva Familia Michoacana, cártel designado como Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado, liderado por los… pic.twitter.com/3JyDm0g7Bp
La disidencia de los Caballeros Templarios
En 2011, la organización se fracturó en dos: por un lado quedaron quienes mantuvieron el nombre original, liderados por José de Jesús Méndez Vargas, alias El Chango Méndez; y por otro surgieron Los Caballeros Templarios, liderados por Servando Gómez Martínez, alias La Tuta. La división desató una guerra entre ambas facciones en los estados de Michoacán y Guerrero, aunque terminó con la extinción de los Templarios entre 2017 y 2020, según la Policía de México.
Tras la captura del ‘Chango’ Méndez, el poder recayó en los hermanos Johnny y José Alfredo Hurtado Olascoaga, conocidos como El Pez y La Fresa, respectivamente. Ellos trasladaron el corazón de las operaciones al estado de México y la región de Tierra Caliente, convirtiendo esos territorios en un bastión donde la violencia, la extorsión y el secuestro se volvieron moneda corriente.
Las actividades delictivas en el presente
Hoy, La Familia Michoacana se conoce como La Nueva Familia Michoacana (LNFM) sigue vigente y expandida en zonas clave de la región de Tierra Caliente. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos la designó en 2025 como organización terrorista extranjera, advirtiendo sobre su papel en el tráfico de fentanilo, heroína y cocaína hacia territorio estadounidense, así como su uso de drones, bombas y violencia indiscriminada.
Los líderes actuales, El Pez y La Fresa, han sido acusados en cortes federales de Georgia y Florida, y tienen recompensas millonarias por su captura. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) también sancionó a otros miembros de su familia, evidenciando cómo el clan Hurtado Olascoaga maneja el cartel como una empresa familiar que combina drogas, armas, secuestros y lavado de dinero.

Aunque debilitados por operativos militares y por la irrupción del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), los michoacanos han mantenido su control sobre al menos 55 municipios del estado de México, según informes de las autoridades mexicanas. Su modus operandi se sostiene en el terror: narcobandas, videos de ejecuciones, masacres y ataques a policías estatales son parte de su sello.
En 2021 emboscaron y asesinaron a 13 policías en Coatepec Harinas. En 2023, impidieron presentaciones culturales en Metepec con amenazas directas a la comunidad y autoridades. Ahora, en septiembre, el asesinato de los artistas colombianos B-King y Regio Clown los volvió a colocar en los reflectores internacionales.
Aunque el Gobierno federal aseguró en 2011 que el cartel había sido “exterminado”, sus actos violentos en los últimos años demuestran lo contrario. Hoy no solo es una organización criminal: es también una red de terror que combina ideología, sangre y poder.
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