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Trump y bandera cubana

Trump puede apretar a Cuba… pero hasta cierto punto

El excanciller Julio Londoño Paredes, quien además fue embajador en Cuba durante 12 años, sostiene que, aunque EE. UU. puede aumentar la presión sobre la isla, su margen de maniobra es limitado.

Por: Juan Londoño Paredes

América Latina y la comunidad internacional vuelven ahora su mirada hacia Cuba. Sucede después de que los Estados Unidos señalaran que la isla representa “una amenaza extraordinaria e inusual para la seguridad de los Estados Unidos”, por lo que han declarado una emergencia nacional respecto a ella.

La crisis cubana no es de ahora. Cuando Chávez llegó a la Presidencia de Venezuela, Cuba se encontraba en una grave situación derivada del desastroso manejo económico y del fracaso del sistema. Se perseguía como delincuentes a los “cuentapropistas”, es decir a la mujer que vendía unos pocos huevos de casa en casa, a los relojeros, a los pescadores que no entregaban todo el producto de sus faenas al gobierno, y a escondidas lo vendían a extranjeros. Igualmente, a odontólogos y médicos que atendían subrepticiamente en la noche en sus viviendas, con el riesgo de ser encarcelados.

El mercado negro y la corrupción imperaban, ya que los funcionarios de la empresa estatal que se encargaba de distribuir alimentos y materiales de construcción para pequeñas reparaciones locativas los robaban y vendían. Desde un kilo de cemento hasta una libra de papas.

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