
Sendero de Moyas: de los edificios al páramo caminando
Es posible explorar varios senderos ecológicos de los cerros orientales, los pulmones de Bogotá. Antójese, camine y conózcalos.
14.000 hectáreas de norte a sur, desde Usme hasta El Codito. Bosque altoandino, subpáramo y páramo. Nueve especies de frailejones, más de 199 especies de aves, más de 494 especies de flora nativa de las cuales 156 son endémicas, 35 tipos distintos de animales como: el tigrillo, la pava andina, cusumbos, zorros, conejos silvestres, borugos, ardillas.
Los cerros, los páramos, el agua. Esas montañas que se ven desde todas partes son el sustento geológico de que Bogotá –qué paradoja en estos días– es la única capital tropical que tiene asegurada el agua. Los cerros que limpian el aire y que son el rostro y el cuerpo de esta ciudad caótica que gracias a ellos respira, descansa, matiza su frenesí, contaminación, sus ansias.
Como el 65% de los cerros orientales son privados y en muchas ocasiones carecen de un control y programas sostenibles para su protección, hablamos con Camilo Robledo, uno de los fundadores de Livehappy, startup que trabaja colaborativamente para visibilizar, crear conciencia sobre la importancia de los cerros y garantizar la protección de las montañas que circundan a los bogotanos.
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