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Panorámica de Medellín
Fotografía panorámica de Medellín
Medio ambiente

¿Cómo consumir energía de la manera más responsable? Recomendaciones y tips de ahorro para empresas y hogares

Cada 21 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que busca llamar la atención sobre el consumo excesivo, las consecuencias ambientales que conlleva y la necesidad de adoptar hábitos sostenibles en el hogar, las empresas, las ciudades y el planeta.

Por: Valentina Giannini

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Cada 21 de octubre el mundo conmemora el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que invita a reflexionar sobre la forma en que se usa la electricidad y los recursos naturales. Esta conmemoración, instaurada en 1981 como parte del World Energy Conservation Day, nació con el propósito de promover un consumo racional y reducir la dependencia de las fuentes fósiles.

Más de cuatro décadas después, ese llamado adquiere una relevancia aún mayor. El consumo global de electricidad continúa en aumento, impulsado por el crecimiento urbano, el calor extremo y la expansión de tecnologías eléctricas, mientras las emisiones de gases de efecto invernadero siguen intensificando la crisis climática.

Bogotá de noche
Fotografía de Bogotá de noche | Crédito: Colprensa

Además, la tendencia mundial del ahorro energético ya no se limita a gastar menos, sino a transformar las fuentes energéticas para que estas sean renovables. Según la empresa de energía AES, “el consumo responsable es fundamental para el aprovechamiento eficiente de los recursos energéticos”.

El panorama del consumo de energía en Colombia

De acuerdo con la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), “la demanda de energía en el país ha crecido de manera sostenida”. En 2023, el consumo mensual promedio fue de 6.665 GWh, lo que representó un incremento del 4,3 por ciento con respecto a 2022.

Así mismo, según las proyecciones de la entidad, el consumo energético aumentará entre 1,3 por ciento y 3,09 por ciento anual durante los próximos 15 años, impulsado por el cambio climático, el desarrollo urbano y la expansión de tecnologías que dependen cada vez más de la electricidad.

Viaducto
Viaducto que hace parte del proyecto hidroeléctrico ‘El Quimbo’ (Garzón, Huila) | Crédito: Colprensa

Este comportamiento también se ha visto afectado por el fenómeno de El Niño, que ha intensificado las olas de calor y disparado el uso de aires acondicionados, ventiladores y sistemas de refrigeración. En el primer trimestre de 2024, por ejemplo, el consumo aumentó 7,8 por ciento frente al mismo periodo del año anterior, según datos del operador del sistema eléctrico nacional XM.

¿De dónde proviene la energía en Colombia?

Según AES Colombia, la generación de energía en el país depende en gran medida de fuentes hidráulicas, que representan más del 60 por ciento de la capacidad nacional. Esto, gracias al potencial hídrico y al abundante caudal de los ríos del país.

Otros tipos de generación corresponden a fuentes térmicas, impulsadas por gas natural y carbón, que representan aproximadamente un 30 por ciento, y a energías no convencionales, como la solar y la eólica, que tienen una participación más baja.

De acuerdo con informes del sector energético, alrededor del 5,4 por ciento de la electricidad en el periodo 2024-2025 provino de fuentes solares, una cifra que evidencia los avances hacia la diversificación energética, pero también la alta dependencia de recursos hídricos.

Paneles solares
Paneles solares en Guayepo, parque solar de Enel Colombia | Crédito: Colprensa

Esta concentración en un solo tipo de fuente hace que el sistema sea vulnerable a los efectos del cambio climático. Las sequías prolongadas o la reducción de lluvias disminuyen el nivel de los embalses y obligan al país a recurrir a fuentes térmicas más costosas y contaminantes.

¿Cómo las empresas pueden optimizar el consumo energético?

De acuerdo con AES, “uno de los grandes desafíos que enfrentan las empresas en Colombia es tener un consumo responsable y sostenible de energía, sin afectar su productividad”. Aunque cada organización tiene necesidades particulares, hay prácticas generales que pueden reducir costos y huella de carbono:

  • Implementar auditorías energéticas para identificar áreas de mejora
  • Sustituir la iluminación tradicional por tecnología LED y sensores de movimiento
  • Apagar equipos y sistemas de climatización fuera del horario laboral
  • Optimizar procesos industriales con motores eficientes o automatización inteligente
  • Promover el teletrabajo o esquemas híbridos que reduzcan el consumo en oficinas
  • Adoptar energías renovables (como paneles solares o contratos de energía verde)
  • Fijar metas medibles de reducción del consumo y reportarlas públicamente

¿Qué pueden hacer los ciudadanos?

En el hogar, los pequeños cambios también generan un impacto significativo en la reducción del consumo y de las emisiones. 

La ONU Medio Ambiente y el Ministerio de Minas y Energía recomiendan:

  • Desconectar aparatos cuando no se usen
  • Aprovechar la luz natural y usar bombillos LED de bajo consumo
  • Regular el aire acondicionado y la nevera a temperaturas eficientes (entre 22 °C y 24 °C)
  • Planchar o lavar la ropa en horarios fuera de pico y con cargas completas
  • Mantener electrodomésticos en buen estado, pues los equipos viejos o sucios consumen más
  • Revisar el aislamiento térmico del hogar para evitar fugas de frío o calor
  • Informarse sobre el consumo mensual y proponerse metas de reducción
  • Promover el uso compartido o eléctrico del transporte cuando sea posible.
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