
¿Se puede hacer ganadería sostenible? Así funcionan los sistemas silvopastoriles
Durante la Semana de la biodiversidad en Cali, el presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie, habló de los sistemas silvopastoriles y cómo se está transformando la ganadería. En entrevista con CAMBIO, el líder gremial aseguró que falta política pública para que se expanda el modelo.
Por: Santiago Luque Pérez
En Colombia, en promedio, casi que cada cabeza de ganado tiene una hectárea de tierra. Sin embargo, desde hace varios años se ha empezado a hablar y a promover un cambio en la ganadería extensiva, por una que sea más eficiente y ocupe menos territorio. Los sistemas silvopastoriles buscan que en cada hectárea de tierra haya hasta ocho cabezas de ganado.
Durante la Semana de la Biodiversidad en Cali, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegan), José Félix Lafaurie, habló de cómo ha sido la implementación de los sistemas silvopastoriles. El líder gremial dijo que, de impulsarse este sistema, se podrían duplicar la cantidad de cabezas de ganado en la mitad de hectáreas que en la actualidad son utilizadas para la ganadería.
¿Cómo hacer ganadería sostenible?
José Félix Lafaurie comenzó su intervención en Cali reconociendo que la ganadería es uno de los sectores que más ha afectado el medio ambiente. Esta práctica agropecuaria ha sido causante de deforestación, degradación y erosión de los suelos, contaminación del agua, pérdida de biodiversidad y la emisión de gases de efecto invernadero.
Sin embargo, según la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), para mayo de 2025 la producción de carne bovina generaba más de un millón de empleos y aportaba el 1,4 por ciento al Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Por ello, una ganadería sostenible se hace cada vez más necesaria.
Uno de los problemas que tiene la ganadería en el país es que, en su mayoría, es extensiva y, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cada hectárea de tierra solo permite la producción de 0,86 cabezas de ganado. Mientras que, según datos de Fedegan, es de 1,2 por hectárea.

Sobre esta situación, el presidente de Fedegan afirmó: “Tenemos una inmensa oportunidad para poder reconvertir productivamente sectores como el ganadero que tuvieron un impacto ambiental muy fuerte”. Además, Lafaurie mostró como ejemplo una de sus fincas en el Valle del Cauca en la que hubo una degradación del suelo por décadas de cultivo de algodón y ganadería de rastrojos.
“Era una ganadería muy poco productiva y poco rentable”, aseguró Lafaurie. Además, explicó que se integran las pasturas con árboles que son rico en proteína que fijan nitrógeno y que hacen una captura de carbono. Con este sistema también se logra la reducción del metano.
De igual manera, el líder gremial dijo que la ganadería sin árboles es menos productiva. “La ganadería no puede subsistir sin árboles. Un toro o una vaca en pleno trópico a 40 grados de temperatura se vuelve improductivo porque su energía tiene que gastarla en bajar la temperatura corporal”, señaló Lafaurie.
En los casos en los que se implementan procesos silvopastoriles, de acuerdo con José Félix Lafaurie, se multiplica la productividad. Los datos de Fedegan indican que, según la última vacunación, hay 582.000 ganaderos que tienen en promedio 19 animales, y deben tener predios de unas 20 hectáreas. Por lo que el líder gremial propone que en ese mismo terreno se tengan 100 animales. “Así se multiplican los ingresos, mejora el bienestar y las condiciones de vida”, dijo.
A pesar de los buenos resultados que podrían tener los sistemas silvopastoriles, Lafaurie explicó en entrevista a CAMBIO que ningún gobierno ha impulsado la idea de implementarlos. “Arrancamos en el Gobierno del presidente Uribe y, aunque hicimos un proyecto con el Banco Mundial, después vino el Gobierno del presidente Santos que simple y llanamente no hizo ningún esfuerzo sobre este tema. Luego viene un Gobierno de Duque cuando lamentablemente no logramos a tener una formulación de política pública que indujera a una reconversión productiva”, afirmó el líder gremial.
También Lafaurie aseguró que, a pesar de que con el Gobierno actual firmó un acuerdo para la venta de tierra para proyectos productivos sostenibles, no se han dado grandes avances: “Se quedó en la retórica. Incluso me sorprendió que un día el presidente, un 20 de julio, en la instalación del Congreso, habló de las vacas que miran al cielo. Pues esas vacas que miran al cielo siguen siendo las mismas, porque no han podido multiplicarlas”.
Por último, el líder gremial expuso que en los proyectos silvopastoriles se han llegado a encontrar hasta 193 especies de aves, mamíferos, reptiles e insectos, entre otros. Muchos de ellos en vía de extinción o conservación. Y añadió que se necesita una política pública para fomentar estas prácticas en los grandes y medianos ganaderos, ya que actualmente solo han podido llegar a los pequeños ganaderos con el apoyo del Banco Mundial y el Gobierno del Reino Unido.
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