Ir al contenido principal
Ciénaga grande | Planta Invasora
Planta invasora en Nueva Venecia, Ciénaga Grande (Magdalena) | Crédito: CORPAMAG

La planta invasora que se está tragando la Ciénaga Grande de Santa Marta y poniendo en peligro a las comunidades palafíticas

La Ciénaga Grande de Santa Marta enfrenta una grave amenaza por la propagación de una especie acuática invasora. La planta, originaria del sudeste asiático, está afectando la pesca, la movilidad en las canoas y la calidad del agua, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria y cultural de las comunidades palafíticas.

Por: Valentina Giannini

La hydrilla verticillata ha colonizado al menos 700 hectáreas de la Ciénaga de Santa Marta, específicamente en el sector de Pajarales, Nueva Venecia (Magdalena). Catalogada como una planta invasora en más de 40 países, solo en Colombia ha causado que 4.000 personas no puedan salir con facilidad para abastecerse de agua o de alimentos. Esta es otra situación a la que se enfrentan los pueblos palafitos de la ciénaga, una población que históricamente ha resistido a la violencia y a las catástrofes ambientales. 

Suscríbase aquí si le gusta el periodismo independiente. CAMBIO, la verdad siempre

Ciénaga Grande: un ecosistema de importancia mundial que está en peligro

“La hydrilla nos quiere desplazar [...]. La Ciénaga Grande exige respeto y atención [...]. Ya no queremos ser desplazados otra vez”, dicen los habitantes de Nueva Venecia, uno de los territorios del complejo lagunar más grande de Colombia. Este pueblo palafítico es una de las tres comunidades que habitan en la Ciénaga Grande, un corregimiento al que solo es posible acceder por vía fluvial. 

Desde octubre de 2024, los habitantes de Nueva Venecia y la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) han advertido que la planta invasora hydrilla verticillata está obstruyendo canales, dificultando el paso de canoas, entorpeciendo la pesca y afectando la flora y la fauna de la región.

Palafito Ciénaga Grande
Planta invasora Ciénaga Grande | Crédito: Colprensa

De acuerdo con el Centro de Memoria, Ciénaga Grande es la cuna de 144 especies de peces, 98 especies de moluscos y crustáceos, 190 especies de aves y más de 276 especies vegetales. 

Sobre sus aguas habitan comunidades pesqueras que dependen de las condiciones climáticas y naturales para subsistir.

Según Corpamag, la alta densidad de esta planta genera estancamiento de agua y una reducción significativa en los niveles de oxígeno disuelto, lo que puede provocar mortandades de peces. “Esta situación representa un riesgo para la fauna acuática y para el equilibrio del ecosistema”, explica.

“La Ciénaga Grande de Santa Marta no sólo representa el sustento de estas comunidades, sino que además es un ecosistema Ramsar de importancia mundial que debemos proteger entre todos”, agrega Alfredo Martínez Gutiérrez, director general de Corpamag.

¿Qué es la hydrilla verticillata? Una de las especies invasoras más agresivas del mundo

De acuerdo con Corpamag, la hydrilla verticillata es una planta acuática originaria del sudeste asiático que “está catalogada como una de las especies invasoras más agresivas del mundo”.

Su crecimiento acelerado, su alta capacidad de reproducción y su resistencia a diferentes condiciones ambientales le permite formar densos mantos que desplazan las plantas nativas, disminuyen el oxígeno del agua, alteran las poblaciones de peces y bloquean la navegación.

Planta invasora Ciénaga Grande
Hydrilla verticillata, planta invasora | Crédito: CORPAMAG

Según Corpamag, la hydrilla es altamente peligrosa porque tiene el potencial de transportar otras especies invasoras, patógenos y parásitos que podrían impactar la vida silvestre. Así mismo, su riesgo de dispersión es supremamente alto, y es capaz de cubrir fácilmente grandes superficies.

¿Cómo llegó a Ciénaga Grande?

De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Magdalena, la hydrilla verticillata llegó al territorio a través de un boquete abierto en la entrada del caño Aguas Negras. “La dulcificación del agua, la alta carga de materia orgánica de vertimientos residuales y las temperaturas del agua podrían estar favoreciendo su proliferación”, señala.

En octubre de 2024, las comunidades alertaron a Corpamag y a las autoridades ambientales sobre la presencia de la especie invasora. En ese momento, se tomó la decisión de trabajar con los habitantes de la ciénaga e implementar acciones de mitigación. 

Ciénaga grande | Planta Invasora
Planta invasora en Nueva Venecia, Ciénaga Grande (Magdalena) | Crédito: CORPAMAG

Estas incluyeron construir una estructura artesanal que disminuye el ingreso de material vegetal flotante, y desarrollar una prueba piloto de remoción manual en una hectárea.

Sin embargo, la planta continuó expandiéndose, y en agosto la corporación le hizo un llamado urgente al Gobierno nacional y a todas las autoridades con injerencia en el complejo lagunar para actuar e investigar la presencia de la planta en el ecosistema.

La respuesta del Ministerio de Ambiente

Frente a las manifestaciones de los habitantes de la ciénaga, el Ministerio de Ambiente indicó que tomará acciones para investigar y contrarrestar la situación.

De acuerdo con la entidad, se convocará de manera extraordinaria al Comité Técnico Nacional de Especies Introducidas y/o Trasplantadas Invasoras, al que se solicitará formalmente elaborar un análisis de riesgo sobre la invasión de la planta acuática, así como la consolidación de información técnica, científica y cartográfica actualizada.

Así mismo, se discutirá el tema en la Mesa Interinstitucional de la Ciénaga Grande, que sesionará el próximo 17 de septiembre de 2025. Este espacio busca articular estrategias y formular soluciones integrales frente a los retos ambientales, sociales e institucionales que enfrenta el ecosistema. 

Ciénaga Grande ha resistido a la violencia y al deterioro ambiental

Nueva Venecia, Buenavista y Bocas de Aracataca son poblaciones palafíticas de pescadores que viven sobre las aguas de la Ciénaga Grande de Santa Marta desde hace más de dos siglos.

En el año 2000, estas poblaciones entraron a formar parte de la extensa lista de comunidades afectadas por la violencia en la región Caribe, al ser el objetivo de dos de las más grandes masacres paramilitares ejecutadas en la zona.

Además de esas masacres, asesinatos selectivos, desapariciones forzadas, torturas, amenazas y desplazamientos, el complejo se ha visto afectado por todas las formas de deterioro ambiental que vulneran el ecosistema, lo que ha causado que la productividad pesquera disminuya y se afecten directamente las comunidades.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir en redes sociales