
La euforia y el bajón: el consumo de tusi alterado en Colombia
El consumo de Tusi se está popularizando por la caída en su precio y sus efectos más duraderos. Sin embargo, los peligros son muchos, principalmente por la incertidumbre frente a las sustancias que lo componen.
Con la reapertura de la fiesta volvió el consumo de sustancias psicoactivas y el tusi está siendo uno de los reyes en ese contexto. El bajón en calidad trajo un bajón en precios que acercó esta sustancia a un público mucho más amplio, que está saliendo del encierro de la pandemia a experimentar. Aquí les compartimos la Biblia del tusi.
Por: María Fitzgerald
Para Camilo* consumir tusi es un subidón: “A mí no me gusta mucho tomar, porque así no puedo conducir, me da guayabo y hago muchas estupideces. En cambio con esto me he llegado a desdoblar. A verme a mí mismo desde arriba. Es una experiencia increíble”.
Para Jimena* es una forma de controlar la borrachera. Es un vacío en el estómago, que la carga de euforia y la llena de energía. Es similar a lo que le causa el perico: “Pero tiene un factor más divertido. Me causa mucha alegría y emoción en el momento”.
Para Felipe* también es la euforia, una alegría momentánea. Le ayuda a controlar los tragos y sobrellevar la rutina que le implica tener dos trabajos, uno de ellos en un bar.
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