
La patrullera que enamoró a un jefe del Tren de Aragua para lograr su captura
Alias Guille era el dueño de la distribución de droga en el Chorro de Quevedo. Amenazaba a otros traficantes con torturarlos y descuartizarlos para tener el control de la zona.
Por: Redacción Cambio
Durante seis meses, una joven patrullera de la Policía Metropolitana de Bogotá logró ganarse la confianza y, en especial, el corazón de alias Guille, un ciudadano venezolano que era cabecilla de una de las bandas de distribución de narcóticos más peligrosa de la capital del país, perteneciente al Tren de Aragua. Su área de control era el Chorro de Quevedo, en el centro de Bogotá.
Para lograr tener credibilidad, la patrullera se hizo pasar como estudiante de una universidad del sector. Así identificó a los integrantes de la organización criminal y se ganó la confianza de alias Guille.
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