
Colombia de nuevo a la mesa de negociaciones: la paz no se hace entre ángeles
Patrulla fluvial de las Fuerzas Militares Peruanas en el río Putumayo, selva del Amazonas
Buscar la paz con siete grupos armados a la vez es como luchar contra una hidra: treguas rotas, asesinatos de niños y reclamos de dónde está la paz. Pero los reveses no son motivo para el desánimo, dicen expertos a DW.
Por: Deutsche Welle
El autodenominado Estado Mayor Central (EMC), reconoció este 24 de mayo que “ajustició” a tres niños indígenas Murui (no a cuatro, como señalaron medios colombianos), reclutados por ese grupo disidente de las Farc en la selva colombiana. Un “crimen atroz” que llevó al presidente de Colombia, Gustavo Petro, a suspender temporalmente el cese al fuego con ese grupo en cuatro departamentos.
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A esto se agrega la tregua rota por el Clan del Golfo. Las incertidumbres y las críticas crecen ante las complicaciones de la búsqueda de la paz total con los siete mayores grupos armados.
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