
Entre desplazamientos masivos y asesinatos: el drama de los excombatientes
Cerca de 300 excombatientes que estaban ubicados en Vista Hermosa, Meta, como parte de los acuerdos de paz, tuvieron que salir a la fuerza por amenazas de muerte. Los expertos advierten que es necesario que este Gobierno se comprometa aún más con los firmantes de la paz, que siguen desprotegidos.
Por: María Fitzgerald
El pasado 2 de julio, después de advertirlo por más de un mes, y tras sufrir en mayo el asesinato de dos firmantes, cientos de excombatientes y sus familias tuvieron que salir amenazadas del ETCR de Vista Hermosa, Meta, donde se hallaban ubicados tras la firma de los acuerdos de Paz.
Entre ellos hay al menos 214 hombres, 99 mujeres y 51 niñas y niños, quienes ahora están reubicados en el estadio de Granada, Meta, donde han recibido la atención de varias organizaciones, entre ellas la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), la Defensoría del Pueblo, la misión de la ONU en Colombia y la OEA. Por el momento, esperan ser reubicados en otro lugar que les permita retomar sus proyectos productivos y tener acceso a vivienda digna, pues actualmente están viviendo en carpas.
Laura Bonilla, subdirectora de la ONG Pares, asegura que aún es posible sentir los efectos de la baja implementación de los Acuerdos de Paz durante la presidencia de Iván Duque. Estos efectos han causado que los excombatientes sean una población altamente vulnerable, “que debe ser protegida para que otros proyectos de paz puedan afianzarse”.
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