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País

El muñeco de duende al que el cabecilla alias Jhon Naranjo le pedía “protección”

El cabecilla del Bloque Amazonas, de las disidencias de las Farc, tenía como amuleto un extraño muñeco que no lo salvó de ser capturado por las autoridades. Era buscado por ordenar extorsiones y secuestros en varios municipios del Meta.

Por: Javier Patiño C

Los integrantes del frente 39, de las disidencias de las Farc, veían con curiosidad el extraño rito que realizaba alias Jhon Naranjo en la mañana y en la noche en los campamentos que tenían instalados en los departamentos de Meta y Caquetá.

El cabecilla de la estructura ilegal permanecía siempre acompañado de un muñeco con figura de un duende, vestido de negro, barba blanca, un sombrero con el signo pesos y una pesada cadena de oro.

De acuerdo al testimonio de uno de los integrantes de las disidencias, alias Jhon Naranjo, lo ubicaba siempre a su lado para fumarle habanos y pedirle que fuera su protección de las operaciones militares.

“Se sentaba por horas a hablarle al muñeco, siempre lo tocaba y decía que le permitía oler cuando se acercaba alguna operación en contra“, dice un poblador de la zona.

Fin del “maleficio”

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Los militares participantes de la operación realizaron una oración antes de la captura de Jhon Naranjo.

Una tropa conformada por integrantes del Batallón de Infantería N.º 20 General Serviez, del Batallón de Fuerzas Especiales Urbanas N.º 4 y de la Policía se desplazaron hasta una vereda en Mapiripán, Meta, donde por coordenadas de inteligencia se sabía que se escondía el cabecilla de las disidencias.

Esta vez la llegada de los uniformados no fue percibida por alias Jhon Naranjo, quien intentó huir, pero en medio de la operación militar resultó herido. Para garantizar su vida, dos enfermeros militares lo estabilizaron para posteriormente trasladarlo a un centro asistencial de San José del Guaviare, a la espera de la audiencia para su legalización de captura.

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Así se rompió el supuesto “hechizo” que no había permitido la captura del jefe guerrillero, el cual recibía más de 33.000 millones de pesos anuales producto de la extorsión y secuestro a empresarios, agricultores, ganaderos y comerciantes de Villavicencio, Puerto Gaitán, Mapiripán y otros municipios del Meta.

Este líder de las disidencias también está acusado de dar las órdenes de asesinatos selectivos y, así mismo, estar vinculado a las redes de apoyo a estructuras residuales del grupo armado organizado residual frente 10, en el departamento de Arauca.

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