
El alcalde de Cali quiere autorización para prestar 2 billones de pesos: el tema abrió el debate sobre las finanzas de la ciudad
A concejales de la oposición les preocupa la poca información sobre la destinación específica del dinero, la recuperación para pagar la deuda y el impacto en el futuro de la ciudad.
Por: Rainiero Patiño M.
Desde los primeros días de su llegada a la Alcaldía de Cali, Alejandro Éder se quejó de que “la olla estaba raspada” y que no había cómo desarrollar obras. Más allá de las voces críticas que le han reclamado que guarde el retrovisor y empiece a ejecutar, el mandatario de los caleños ha insistido en la falta de plata. Y ese es uno de los principales argumentos que usó para anunciar que pedirá al Concejo de Cali la autorización para millonarios préstamos que le sirvan para ejecutar más proyectos y terminar algunos otros.
El monto exacto al que aspira el alcalde aún no ha sido publicado de manera oficial. Primero, se dijo que eran 600.000 millones de pesos; luego que subía a un billón de pesos. Pero, en los últimos días, se conoció que en el interior de la Alcaldía se hablaba de una base de 2 billones de pesos y que podría llegar hasta los 2,5 billones.
La cifra alborotó la discusión por el impacto financiero que tendría en el futuro de la ciudad, que ya arrastra una deuda de 1,1 billones, que fueron refinanciados hasta 2036, y que, con los intereses, los caleños terminarían pagando 2,1 billones.
Las críticas, además, crecieron hacia Éder porque, en medio de los anuncios de intención de prestar, aún no ha presentado de manera concreta la destinación que tendrían esos recursos. “Son solo ideas, sin estudios responsables”, le dijo a CAMBIO el concejal Sergio Zamora Betancur.
Y, además, las críticas crecieron porque, según algunos concejales, Éder había adelantado solo al grupo de coalición de gobierno el paquete de obras que ejecutaría con la plata. Lo que molestó a los de la minoría.
Éder ha dicho que su intención es hacer que la ciudad dé un salto estratégico en inversiones, que la pongan al mismo nivel de ciudades como Barranquilla y Medellín. Y allí se abrió otro tema polémico, porque el alcalde ha insistido en sus declaraciones en comparar las deudas de esas ciudades y sus proporciones en números de habitantes con las cifras de Cali.
Para él resulta inexplicable que ciudades con menos habitantes y menos potencial industrial y agroindustrial tengan autorizaciones para deudas e inversiones más altas. Éder dijo que hay que perderle el miedo a la deuda, como lo perdió Barranquilla. Pero, lo que no ha dicho es que en el caso de la capital del departamento del Atlántico, las deudas rondan los 6 billones y ya empezaron a dejar consecuencias, como el riesgo de desfinanciamiento de algunos proyectos y la rebaja en la calificación crediticia de algunas importantes calificadoras de riesgo.
“¿Cuáles son los proyectos y cómo se recupera la plata?”
Entre los proyectos y obras que el alcalde había dicho que tiene entre ceja y ceja están la recuperación del centro, la continuación de la Avenida Circunvalar, la vía a Pance, el puente de Chipichape y la ampliación de Cañasgordas. También, una millonaria inversión en sedes educativas que están en mal estado, por 600.000 millones de pesos; obras en 80 polideportivos, intervenciones al velódromo y la construcción de un centro de alto rendimiento paralímpico, en asocio con el Ministerio del Deporte.
Ana Erazo, concejal del Pacto Histórico, que es una de las que dijo fue excluida de la “socialización de proyectos hecha por Éder antes”, cree que el mayor debate no está en sí la ciudad se puede endeudar o no, sino en que efectivamente tenga la posibilidad de invertir bien esos recursos, recuperar la plata y con ello pagar la deuda que ya tiene.
Erazo dijo desconocer la cifra exacta, pero confirmó que seguro la proposición será la prioridad en el inicio de las nuevas sesiones del Concejo. “El problema principal de Cali es que venimos de un empréstito de dos administraciones y tenemos una deuda a la que se le hizo un reperfilamiento. Pedir un préstamo tan alto, sin saber de dónde vamos a sacar los recursos, es lo que más preocupa”, le dijo a CAMBIO.
Para la concejal, más allá de que se necesitan obras, en el Concejo van a insistir en la claridad sobre la destinación y el respaldo para pagar, sobre todo teniendo en cuenta “que se han caído algunos recaudos”. “Si el mismo alcalde está reperfilando la deuda para que crezca en casi 2 billones de pesos, pues ya serían más de 4 billones, incluyendo el pago de los intereses del nuevo empréstito”, agregó.
Erazo cree que Éder ha mostrado una especie de desconocimiento de la verdadera ciudad. “El argumento central del alcalde debería ser cuál es el nivel de desarrollo que necesitamos”, señaló.
Durante su intervención el mandatario destacó la importancia de invertir para avanzar en la recuperación de la ciudad, buscando el bienestar de los caleños. #RecuperarACali pic.twitter.com/sYo3sBcEJa
— Alcaldía de Cali (@AlcaldiaDeCali) October 2, 2024
Este martes, durante la instalación del nuevo periodo de sesiones del Concejo de Cali, Éder volvió a referirse a los préstamos, pero no habló de una cifra exacta y mencionó solo cinco grandes proyectos, que se sumarían al paquete que antes había anunciado. Estos fueron: reparación de 800 kilómetros de vías de la ciudad; plata para el tren de cercanías y el sistema de transporte masivo MIO; el Parque Central Cañaveralejo; la recuperación de centro de la ciudad; y el proyecto Mi Cali Bella, que busca ofrecer subsidios de estudio superior a 15.000 jóvenes, como una versión local de Ser Pilo.
“No puede ser un cheque en blanco”.
Roberto Ortiz, quien fue segundo en la elección para la Alcaldía y está como concejal por el estatuto de oposición, señaló que siempre que se trate de endeudamientos se prenden las alarmas, pero que si se destina bien el dinero es positivo. Tiene un buen concepto de las intenciones de Éder, aunque cree que le falta experiencia en el manejo público. Lo clave, dice Ortiz, es que no ocurra lo que pasó en el pasado, que “los préstamos eran un cheque en blanco”.
“Hay que ser cuidadosos en saber para dónde va la plata, saber si son proyectos que ya están en fase 3 o apenas se van a hacer los estudios. Hoy escuchamos al alcalde, pero tampoco nos dijo la cifra”, explicó. Pero, el concejal cree que es necesario que el alcalde aclare por qué los caleños se van a tener que endeudar para invertir en algunas obras que se supone ya pagaron.
Además, Ortiz advierte que no se trata de descartar la iniciativa, sino que hay que desmenuzarla bien, porque Cali podría quedar endeudada hasta el año 2050, lo que se reflejaría en una menor inversión social. “El marco fiscal permite los préstamos hasta 3 billones de pesos, pero hay que ver si las fuentes que buscan son óptimas. Hay que analizar la situación actual, como que el impuesto del ICA para las entidades financieras, que estaba en 23 por ciento, lo tumbaron y bajaron al 5 por ciento. Podríamos estar en un riesgo alto de no poder pagar, porque hay compromisos que no se pueden eludir. Hay que echar muchas cuentas y buscar lo mejor, aprobar lo que de verdad se pueda responder”, agregó.
El concejal Sergio Zamora, por su parte, dice que hay que tener claro el impacto que estos préstamos pueden tener en el marco fiscal de mediano plazo, los indicadores de solvencia y la capacidad de endeudamiento para ver cuáles son los límites. Que eso es lo responsable.
“Hoy el alcalde no sabe ni cuánto se necesita, ni cuánto se puede prestar. Por ejemplo, no se le puede seguir metiendo plata a un barril sin fondo como el MIO. La preocupación es que son solo ideas, siendo así no creo que alcanzaría a ejecutarlas en los tres años y dos meses que le quedan”, añadió Zamora.
Otras de las alertas que se han hecho y es algo que ha reconocido el propio Éder es que el recaudo actual de Cali hoy no es el mejor, lo que impacta las finanzas. El balance más reciente dice que la cartera de impuestos no pagos en Cali es de 5,2 billones.
En resumen, Zamora piensa que los nuevos préstamos van a terminar por “estresar y llevar al límite las finanzas de Cali para los próximos gobiernos”.
En este momento, la ciudad no tiene ningún cupo de endeudamiento autorizado. La idea de Éder es que con las obras proyectadas se dinamizará la economía local y se impulsará la oferta laboral hasta en 40.000 empleos.
Más allá del debate que se ha abierto, en la balanza política Éder parece tener el camino despejado para la aprobación de sus préstamos en el Concejo, con solo cinco concejales de los 21 en pública oposición, luego de que varios partidos como la U y los liberales se terminaron subiendo al barco de la victoria. No son mayoría absoluta, pero sí le da un margen de maniobra muy amplio.
El concejal Zamora dice que hasta ahora todas las iniciativas del alcalde han tenido mayoría en el Concejo, por eso, dice, que Éder “se siente con cierta tranquilidad de dar estos anuncios y hablar de deudas sin el sustento técnico”.
Lea los comentarios










