
Instantáneas del destierro
María Clara Salive cuenta su diálogo con migrantes venezolanos que malviven en la Avenida Caracas, en la zona de Chapinero y para los que su patria no es más que una nostalgia.
Por: Maria Clara Salive
Dentro de las nostalgias y las horribles generalizaciones, entablo un diálogo con los migrantes venezolanos en Bogotá. Escojo una esquina, un lugar que tienen alquilado una familia de migrantes cerca de una estación de TransMilenio por Chapinero y donde rodeados de prostíbulos y bares, venden café, comida rápida y corrientazo las 24 horas. Las mismas que tiene un día con su noche, y que llevan a pensar el trabajo duro de estos hombres y mujeres que vienen con sus familias incompletas y con sus sueños truncados a probar suerte en esta capital.
Extrañan las arepas de pabellón, las cachapas, la Maltín Polar, la mayonesa Mavesa, la ensalada de gallina, y todo lo que les sabe a vivir en su tierra.

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