
El precio de la verdad: la lucha por sacar de la impunidad a los crímenes de Salvador Arana
Han pasado 21 años desde que Eudaldo Díaz le dijo al expresidente Álvaro Uribe: “A mí me van a matar”. Hoy, los hijos de las víctimas de Salvador Arana siguen reclamando verdad mientras sortean amenazas de muerte. El reciente atentado contra un periodista vuelve a alertar sobre la seguridad de los denunciantes.
Por: Mateo Muñoz
El primero de febrero de 2003, Eudaldo Díaz se paró frente al entonces presidente, Álvaro Uribe Vélez y, mirándolo fijamente a través de sus gafas, le dijo con firmeza: "A mí me van a matar". A continuación señaló a Salvador Arana, por entonces gobernador de Sucre, como el determinador de su inminente asesinato. Dos meses después, el cadáver de Eudaldo, a quien todos conocían como Tito, apareció tendido en la vía que conduce de Sincelejo a Sampués. Como había profetizado en vida, lo mataron.
El periodista sucreño Jahyr Puello oyó cinco disparos el pasado 9 de febrero mientras se encontraba preparando una entrevista a Juan David Díaz, hijo de Eudaldo Díaz, cerca a la finca Las Flores, ubicada sobre la vía que comunica en la misma a Sampués. Puello se encontraba en una vía veredal de libre circulación cuando un hombre de unos 50 años empezó a insultarlo y después le disparó. El periodista logró salir ileso gracias a la reacción del esquema de seguridad de Díaz.
“Si hubiese estado solo seguramente sería el desaparecido número 31 que hay en esa finca”, le dijo Puello a CAMBIO.
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