
Rodrigo Pardo, mi amigo
Tras el reciente fallecimiento del excanciller y periodista Rodrigo Pardo, el exembajador de Colombia en Hungría, Alonso Ojeda Awad, comparte en exclusiva para CAMBIO los recuerdos que le quedan de él y de la estrecha relación que forjaron.
Por: Alonso Ojeda Awad
Al escuchar la noticia de la muerte de mi amigo Rodrigo Pardo García-Peña, mis ojos se llenaron de lágrimas.
Inmediatamente, mis pensamientos se arremolinaron en forma confusa en mi memoria y procuré serenar mi cerebro.
Recordé las elecciones presidenciales cuando Alfonso López Michelsen se enfrentó a Belisario Betancur, y en franca lid, perdió su aspiración presidencial. Para los camilistas, que habíamos bajado del monte y aceptamos una estrecha amnistía fue una dura prueba, pues manteníamos la esperanza de que el expresidente López volviera al palacio de Nariño y diera comienzo a su aplazado y anunciado programa de reformas sociales y conversaciones de paz con las guerrillas de las Farc y del ELN.
Sin embargo, fue Betancur quien abrió las pesadas compuertas del régimen bipartidista y volcó sobre Colombia sus inusitados esfuerzos por la Reconciliación Nacional, la amnistía y la Paz.
Una de sus primeras decisiones fue traer a intelectuales que se habían marchado fuera del país. Entre ellos sobresalían los profesores Marco Palacios y Alicia Puyana, quienes hacia un tiempo largo se encontraban radicados en México D.C. en la Universidad Nacional Autónoma de México.
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