
Desmembramientos y cuerpos en bolsas: el testimonio del crimen en Barranquilla
Este mes, un nuevo cuerpo fue hallado dentro de bolsas plásticas en la Avenida Circunvalar. Este es el recuento de una forma de homicidio que parece normalizarse en la capital del Atlántico.
Por: Rainiero Patiño M.
El extraño paquete de bolsas negras que estaba amarrado con cintas y cuerdas amarillas llamó la atención de quienes transitaban, en las primeras horas del pasado domingo 18 de agosto, cerca de la intersección de la Avenida Circunvalar y la carretera la Cordialidad, una de las salidas y entradas principales de Barranquilla.
La figura que dibujaba el contenido de las bolsas hizo que los ciudadanos llamaran a la Policía para denunciar el caso. Luego del arribo de los miembros de la Sijín y de una simple inspección forense, se pudo determinar que se trataba de un cuerpo humano.
La víctima fue identificada horas después como Edison Brahinner Santana Aguilar, de 28 años, quien vivía en el barrio Carrizal y, según los familiares, trabajaba como cobradiario. Desde el día anterior no se conocía su paradero. La moto en la que se movilizaba no ha aparecido.
Este es solo uno de los casos de cuerpos abandonados dentro de bolsas plásticas o costales registrados en el área metropolitana de Barranquilla en los últimos años. Una práctica criminal que parece normalizarse cada vez más en la ciudad.
La Defensoría del Pueblo advirtió por primera vez sobre los desmembramientos como mecanismos para generar terror en la población del área metropolitana de Barranquilla en el Informe de Riesgo 023-13 del 25 de julio del 2013.
Uno de los casos más recordados ocurrió entre el 6 y el 7 de junio de 2022, cuando en distintos puntos del sur de la ciudad fueron abandonadas bolsas plásticas que contenían partes de cuerpos humanos.
Dato
— Nando J Lozano (@hernandolozano) August 19, 2024
Cuerpo encontrado en bolsas en la oreja del puente cordialidad con circunvalar, Barranquilla, es del cobradiario Edinson Santana, residente en Carrizal y desaparecido desde hacía unos días.@LaGranNoticia, @LuzMarinaEsper1, @rommelpertuz, @HENRYFOREROJ, @HaroldYanesR pic.twitter.com/t8gZpt2Z0B
Tres días después, en las labores de Medicina Legal, se pudo establecer que todas las partes pertenecían al cuerpo de Ángelo Aldair Cerra Jaimes, un hombre de 34 años residente en el barrio Los Robles, de quien se dijo extraoficialmente que se dedicaba al mototaxismo.
Según las primeras versiones de la Policía Metropolitana, el caso tendría que ver con el cobro de cuentas entre distintas bandas criminales.
Muchos casos
Entre los años 2013 y 2020 fueron hallados 19 cuerpos desmembrados en el área metropolitana de Barranquilla, según lo recogido en la Alerta Temprana 037 - 2020 de la Defensoría del Pueblo.
En 2013 fueron cinco. En junio se halló desmembrado el cuerpo de Reyneiro Márquez Duque (28 años), en la vía entre el barrio Las Flores y el corregimiento La Playa. El 9 de julio, en el barrio San Roque, fue encontrada la cabeza de José Luis Rodríguez Herrera, de 35 años. El 19 de julio, se halló en Siape el cuerpo descuartizado de Óscar Sánchez Pérez, de 37 años. El 22 de septiembre, en un sector de Brisas del Río, fue hallado desmembrado Andrés Lozano Yepes, y el 7 de noviembre, en el barrio Rebolo, se encontró el cuerpo de Édgar Ariza Orozco.
En 2014 se registró el caso del joven de 17 años, Alexander Barrero Crespo, cuyo cuerpo fue abandonado el 23 de junio en el barrio La Chinita. En 2015 ocurrieron dos casos. El cuerpo desmembrado de William Manotas (33 años), en Villanueva, y en La bendición de Dios fue hallada una cabeza dentro de una nevera de icopor. Posteriormente, el cuerpo, que correspondía a Jhony Javier Suárez Cabarcas, fue hallado en bolsas negras en otro sector del mismo barrio.
Cuatro casos más fueron reportados por las autoridades en 2016. En marzo apareció una cabeza en una alcantarilla del sector El Boliche; dos días después fue hallado también un cuerpo sin cabeza. Ese mismo mes, en una alcantarilla del barrio San Roque, operarios de la estación de bombeo de El Boliche hallaron otra cabeza humana en estado de descomposición. En abril fue encontrada la cabeza de Eliécer Martínez Ortiz (28 años), en La Luz. En septiembre, en el corregimiento Caracolí de Malambo, fueron halladas las partes de un cuerpo desmembrado en el interior de tres cavas.
El sábado 25 de febrero de 2017, durante la celebración del carnaval de Barranquilla, fue hallado en bolsas negras y sábanas el cuerpo desmembrado de un hombre. En marzo, en La bendición de Dios, encontraron el cuerpo decapitado de Rody Alberto Campo Guerrero. El 17 de octubre unos recicladores descubrieron decapitado a un hombre en la desembocadura del arroyo del Country, en el norte de la ciudad. Y el 3 de noviembre de ese año, fue reportado por guardacostas de la Armada Nacional un cuerpo sin brazos, sin piernas y sin cabeza, cerca de las obras que se realizaban en el Puente Pumarejo.
El problema crece
Más allá de los cuerpos hallados, según información suministrada por fuentes confiables, la Defensoría del Pueblo considera que entre 2013 y 2020 podría haber hasta 40 casos de desmembramientos en el área metropolitana de Barranquilla.
El 9 de julio de 2018 fue hallado en costales el cadáver descuartizado de Reynaldo Krautz, quien, según las primeras hipótesis de las autoridades, hacía parte de Los Costeños y, presuntamente, no estaba reportando dineros producto del cobro de extorsiones. El 31 de agosto de ese mismo año fueron hallados los cuerpos de Ilie Delgado (19 años) y Jean Manuel Maldonado (20 años) en una zona del parque del barrio Las Mercedes.
En 2019 se registró el caso de Antony Rivero Cantillo, reportado como desaparecido desde el mes de junio y cuyos restos fueron hallados el 26 de septiembre en el corregimiento de Juan Mina. “Ese mismo día fue hallada una bota pantanera con un pie humano en las playas de Salgar, Puerto Colombia, y unos meses antes, en mayo, un habitante de calle encontró en el río Magdalena a la altura del malecón en el barrio Siape una pierna con un zapato tenis”, señaló la Defensoría.

Aunque no hay un registro público oficial desde el año 2021, es de conocimiento público, por registros de prensa, que entre septiembre de 2021 y junio de 2022, tres casos más fueron confirmados en Barranquilla.
Los investigadores de la Universidad del Norte Luis Fernando Trejos y Reynell Badillo explican que el desmembramiento es una práctica compleja que requiere de una logística particular, que suele realizarse en entornos cerrados (normalmente casas), dado que son procesos largos, vistosos y que suponen una limpieza posterior que difícilmente puede hacerse en público.
“Esto requiere, además, unos conocimientos de anatomía. Y, aunque puede ser un proceso barato en términos económicos, ya que solo se necesita de pocos instrumentos (machetes, hachas o cuchillos generalmente) para llevarse a cabo, también es una forma de violencia difícil de ejecutar en comparación con un homicidio por arma de fuego o por arma blanca”, explica Trejos.
Lo que sí está claro, dicen los investigadores, es que se trata de una práctica premeditada, entendida como otra forma de ejercer violencia y una manera de deshumanizar a la víctima. “El desmembramiento implica destruir el cuerpo de una persona, desfigurarlo y hacerlo prácticamente irreconocible. El horror detrás de este busca castigar a la víctima, pero al mismo tiempo servir como medio de comunicación para otros miembros de la comunidad”, señalan.
La crueldad del mensaje
En el caso particular de Barranquilla, los grupos criminales han optado por presentar los cuerpos de la misma manera: las primeras partes, la cabeza y las extremidades, aparecen en unos barrios, mientras el torso aparece días después en otras zonas de la ciudad.
Y en muchos casos, en vez de buscar esconder evidencias, lo que quieren es una divulgación masiva para que todo el mundo se entere del hecho.
Esta estrategia busca tres objetivos claros, según Trejos y Badillo. Primero, los grupos criminales pueden desmembrar para imponer orden dentro de la organización. Segundo, pueden enviar un mensaje a sus competidores armados. Tercero, el desmembramiento es una forma de reforzar órdenes en una comunidad.
Los barranquilleros fueron testigos de un caso escalofriante en septiembre de 2021, cuando miembros de la banda Los Costeños divulgaron un video en el que decapitaban a una persona para enviarle un mensaje al delincuente alias Tommy Masacre.
Y, según las autoridades, en julio de 2018, una persona fue desmembrada al ser señalada de haber dado información que sirvió para la captura de un miembro de Los Costeños. Días después, dos jóvenes de 19 y 24 años fueron desmembrados porque, presuntamente, revendían la droga.
Otro de los puntos destacados por los investigadores como catalizadores de esta ola de violencia es la negación institucional. Porque señalan que, desde 2013, las autoridades locales han venido desconociendo el problema, al referirse a este como “una guerra por microtráfico”, “casos aislados” e, incluso, como “líos de faldas”.
Dos de los directos sospechosos como responsables de los casos de desmembramientos entre 2013 y 2020 son Digno Palomino y alias Castor, quienes eran los máximos cabecillas de Los Costeños.
Agosto sangriento
El de Edison Santana no es el único cuerpo hallado este mes en Barranquilla. El pasado 6 de agosto, en una zona enmontada del barrio Carlos Meisel, en el suroccidente de la ciudad, fue hallada una cabeza humana dentro de una bolsa negra. La víctima fue identificada como Yesid Andrés Cabrera Ortega (22 años), quien había salido de prisión en junio, después de pagar un año señalado del delito de extorsión.
Otro caso reciente fue registrado el 1 de marzo de este año, cuando fue hallado en el barrio Villa San Pedro III el cuerpo de Santiago Andrés Romo, de 22 años, dentro de unos costales.
Los casos de desmembramientos se presentan en medio de una grave ola de violencia y criminalidad que vive Barranquilla en estos momentos, donde delitos como la extorsión y los homicidios se han vuelto pan cotidiano.
Según los datos de Arturo García, expersonero de Barranquilla, que sigue de cerca el tema criminal de la ciudad, en el área metropolitana se han registrado un total de 55 muertes violentas entre el 1 y el 20 de agosto. La capital del departamento suma 27 casos, Soledad tiene 17, Malambo lleva 7, Galapa 2 y Puerto Colombia 2. A su vez, los casos presentados en Barranquilla se cometieron en su mayoría por acciones sicariales. En la localidad suroccidente se registraron 13 muertes, en la Metropolitana 8, en la Norte - Centro Histórico 4 y en la Suroriente 2 casos.
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