
Con amenazas y muertes, las disidencias destierran a los excombatientes de las Farc
Aspecto de un Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) en donde viven los excombatientes de las FARC con sus familias.
¿Cómo se explica que en un gobierno que dice jugársela por la paz total, diez Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR) deban ser trasladados? ¿Por qué se llegó a esta dramática situación?
Por: Armando Neira
No es buena la carretera que serpentea desde la calcinante Melgar hasta Icononzo (Tolima), en donde se encuentra el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) Antonio Nariño. Curvas cerradas, vía estrecha y un asfalto deteriorado contrastan con un paisaje apacible de vegetación verde y refrescante.
En Icononzo se comercializa “La Roja”, una cerveza artesanal producida por algunos de los 300 excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Manuel Contreras brinda orgulloso con los visitantes.
Atrás, bien atrás, quedaron los 20 años de azarosa vida cuando militaba en esta guerrilla y soñaba con tomarse el poder. Sus propósitos ahora no son igual de ambiciosos. Solo quiere ganarse la vida honestamente, poder seguir levantando su casita, educar a sus tres hijos y, eso sí, que no lo maten. Porque los están asesinando.
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