
“Es un patrón de persecución”: Fundación Juntos Se Puede vincula recientes hostigamientos a su equipo en Bogotá con el régimen de Maduro
Ana Karina García, directora de la fundación que apoya a migrantes en Colombia, entregó detalles a CAMBIO sobre el hostigamiento contra su asistente en Bogotá. La activista habló sobre las amenazas que han recibido y las actividades sospechosas de vehículos con placas venezolanas.
Por: Gabriela Casanova
Ana Karina García, activista venezolana y directora de la Fundación Juntos Se Puede –una organización sin ánimo de lucro dedicada a apoyar a migrantes–, denunció a través de redes sociales un acto de hostigamiento contra su asistente en Bogotá, un hecho que para la fundación es una señal de alerta. Se trata de una situación preocupante, pues ocurre pocos días después de que los defensores venezolanos Yendri Omar Velásquez y Luis Alejandro Peche fueron atacados por personas armadas en el norte de la capital.
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Según la denuncia de García, en la noche del 15 de octubre su asistente fue abordada por dos hombres con acento venezolano cuando se dirigía al gimnasio. Le preguntaron si trabajaba en la fundación, a lo cual ella respondió que sí, e inmediatamente los sujetos le quitaron el celular de forma violenta. La mujer no sufrió daños y se encuentra en buen estado de salud.
García comentó que horas antes una camioneta con placas venezolanas vigilaba su casa.
#URGENTE Denunció, que mi asistente acaba de ser interceptada a dos cuadras de su casa en Bogotá, por dos hombres venezolanos, quienes le preguntaron si trabajaba conmigo y en la @fjuntossepuede, a lo cual ella responde que si, e inmediatamente los sujetos le quitan el celular de…
— Ana Karina García (@anak14) October 15, 2025
En entrevista con CAMBIO, García entregó más detalles sobre lo que ocurrió ese día. Explicó que es común que las personas se acerquen a ellas para pedir información sobre los servicios y la ubicación de la fundación; por ello, su asistente respondió afirmativamente a los hombres que la abordaron.
Sin embargo, después de eso, empezaron a hostigarla: “La empujan hacia un lado y empiezan a preguntarle si ella trabaja con Ana Karina García, que cuál es su rol conmigo, que si trabaja conmigo. Ella, muy asustada, les responde que sí y la empujan hacia una esquina donde empiezan a jalarla por un brazo y a decirle que les entregue el celular. Ella lo entrega y le piden que lo desbloquee. Ella desbloquea el celular, llena de miedo. En ese momento ellos se van con el celular de ella”, contó.
Una vez su asistente llegó a su casa avisó al equipo de trabajo que le habían quitado el celular. Según contó la activista, el dispositivo tenía acceso a muchas de sus redes sociales y cuentas personales. Por ello, tomaron medidas de seguridad digital e hicieron pública esta denuncia.
“Yo tengo ocho años fuera de Venezuela y resguardada en Colombia. La verdad, nunca me había sentido insegura, nunca. De hecho, yo hago activismo en defensa de los derechos humanos, he estado en espacios de gobierno y en espacios de frontera, y la verdad es que nunca me había sentido insegura. Pero estos hechos, tanto el atentado contra los dos jóvenes activistas, el seguimiento que hemos tenido, la interceptación a mi asistente, nos da un patrón sistemático de persecución”, dijo.

García contó que la fundación ha identificado actividades sospechosas desde agosto de vehículos de placas venezolanas. Un primer hecho ocurrió en las inmediaciones de la organización. Según García, una camioneta con vidrios polarizados se parqueó frente a la fundación; se bajaron dos mujeres de la parte trasera del vehículo y atravesaron un parque hacia una panadería. La camioneta permaneció allí aproximadamente entre 10 y 15 minutos, y luego fue vista rondando en diferentes momentos alrededor de la organización.
“Nosotros tenemos cámaras y tenemos videos de esto que estamos narrando; estamos dispuestos a entregárselos a las autoridades. De hecho, ya hubo una visita a la organización por parte de la Sijín”, afirmó.
El segundo hecho ocurrió en Villa de Leyva. Una de las mujeres que forma parte de la junta directiva de la fundación se encontraba en un negocio venezolano cuando pasó una camioneta blanca también con vidrios oscuros y placas venezolanas –diferente a la anterior– y se estacionó frente al lugar donde ella estaba. Esta vez no se identificó a ninguna persona, a diferencia del primer altercado.
El tercer hecho ocurrió en la mañana del día en que su asistente fue interceptada: una camioneta estuvo rondando en la parte exterior de la vivienda de García. Quien vio el vehículo fue su suegra, que bajó a buscar un domicilio y se percató del carro.
“En este caso no tenemos la foto de la placa porque, bueno, estamos hablando de un adulto mayor que entró en un colapso de nervios y lo que hizo fue meterse hacia el edificio, y no tuvimos capacidad de reacción. Estamos pidiendo las cámaras del edificio, pero todavía no tenemos acceso”, dijo.
Juntos Se Puede estaría en la mira de estructuras criminales por su programa de protección para perseguidos políticos
García sospecha que esta presunta persecución estaría ligada a “las estructuras criminales que trabajan de la mano del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela”. La fundación, además de tener iniciativas para apoyar a migrantes venezolanos y de cualquier otra nacionalidad, tiene un programa de protección para perseguidos políticos –entre ellos líderes de partidos, defensores de derechos humanos y periodistas–, un servicio que no había sido público hasta los ataques ocurridos en los últimos días.
“Entendemos que este programa que tenemos, aunque está en el marco de la protección de los derechos humanos, puede generar alertas e incomodidad al régimen de Nicolás Maduro, que es quien persigue a estos activistas”, apuntó.

De hecho, comentó que hay dos miembros de su equipo que son perseguidos políticos y han recibido amenazas directas, en las que presuntamente se les advierte que, si siguen hablando sobre Diosdado Cabello –ministro del Interior de Venezuela– en sus redes sociales, “se atendrán a las consecuencias”.
“Uno de ellos, de hecho, recibe mensajes diciéndole que saben dónde está. Esto lo hemos denunciado, se ha enviado un informe a Cancillería frente a esto. Otro de los muchachos que también trabaja con nosotros ha recibido mensajes de amenazas a su número celular desde números venezolanos”, aseguró.
García aseguró que desde agosto la Policía ha hecho rondas alrededor de la organización cada cierto tiempo. Sin embargo, después de lo ocurrido, pidió “unos protocolos diferentes”. Aclaró que no ha tenido respuesta de las autoridades, salvo de la Defensoría del Pueblo. También aseguró que envió una solicitud de protección a la UNP, pero tampoco ha obtenido respuesta.
“Estamos a la espera de que se puedan tomar medidas muchísimo más sólidas para proteger al equipo, a la organización y a los defensores de derechos humanos que allí hacemos vida”, dijo.
García aclaró que la fundación seguirá operando todos sus programas, incluso el de perseguidos políticos: “Nos vamos a mantener de puertas abiertas porque cerrar esa organización es quitarle una cantidad de servicios importantes y vitales a nuestra población. Por ahora, por lo menos, no lo amerita; no vamos a cerrar”.
“No se trata de ideologías, esto se trata de dignidad y vidas humanas”: Ana Karina García a Gustavo Petro
Tras el ataque a los dos activistas venezolanos el pasado fin de semana, el presidente Gustavo Petro se pronunció en sus redes sociales: “Toda la ciudadanía venezolana que quiera asilarse en Colombia, independiente de sus ideas, es bien recibida, como se ha demostrado en estos años. Nadie puede decir que el Gobierno los ha molestado, cualesquiera sean sus ideas. Se han expresado libremente y así continuará”, dijo.
A lo que agregó: “La UNP ampliará la protección de los activistas de derechos humanos de cualquier país del mundo en Colombia. Sabemos qué buscan los violentos en este caso. Sabemos de la reunión en Cúcuta de las mafias coordinadas. A quienes quieran la paz se les dará la mano; los demás serán enfrentados con contundencia".
Toda la ciudadanía venezolana que quiera asilarse en Colombia, independiente de sus ideas es bien recibida, como se ha demostrado en estos años. Nadie puede decir que el gobierno los ha molestado cuáles quiera sean sus ideas. Se han expresado libremente y así continuará
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 13, 2025
La UNP… https://t.co/dlj9xe6948
García explicó que a la fundación le hacen “muchísimo ruido” estas declaraciones, pues, en vez de condenar lo ocurrido, habla sobre otras cuestiones.
“Habla de una reunión que se ha dado en Cúcuta, que la verdad nosotros no tenemos idea de a qué se refiere, pero además habla de violentos, habla de gente de paz, tratando de fragmentar a la disidencia venezolana”, dijo.
Finalmente, García hizo un llamado al presidente para que “entienda que las narrativas tienen consecuencias” y atienda la solicitud de la fundación para agilizar los casos de solicitud de refugio de perseguidos políticos que están en la Cancillería y que no han tenido respuesta desde el 28 de julio. “Hay gente que tiene un año en solicitud de refugio y no hemos tenido respuesta”, manifestó.
Así mismo, dijo que no comparte las posiciones de Petro en torno a la realidad política venezolana y que “no se trata de ideologías, esto se trata de dignidad y de vidas humanas que están en territorio colombiano y que necesitan en este momento protección de este Gobierno”.
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