
‘Tostao’: el temido sicario de Usaquén que cayó acorralado en el centro de Bogotá
El delincuente estaba incluido en el cartel de los más buscados por homicidio en Bogotá. Se disputaba el control del microtráfico en Usaquén y asesinó a un integrante de otra organización criminal en medio de una guerra por el territorio.
Por: Javier Patiño C
Durante años, en las empinadas calles del barrio Soratama, en Usaquén, el nombre de alias Tostao se pronunció en voz baja. Era el sicario más temido de la banda Los Soratama, un hombre respetado entre criminales y temido por los habitantes del sector. Su historia terminó lejos del territorio que controlaba con mano dura: cayó acorralado en pleno centro de Bogotá, tras un amplio despliegue operativo de la Policía.
Alias Tostao y su banda tenían el control del microtráfico en esa zona del norte de la capital. Su poder fue de tal magnitud, que un sicario del grupo Los Paisas atentó contra él, dejándolo gravemente herido. Cuatro impactos de bala lo mantuvieron durante meses en recuperación.
Apenas se recuperó, ‘Tostao’ buscó venganza. Localizó a su agresor y lo asesinó mientras este se movilizaba en un vehículo, el cual abandonó en vía pública. Ese carro se convirtió en una pieza clave para vincularlo con el homicidio.
“Apenas recibimos la alerta de lo ocurrido, llegamos al lugar y realizamos entrevistas que fueron aclarando el panorama. En la inspección del vehículo encontramos elementos probatorios que, sumados a la información ciudadana, permitieron identificar al responsable”, dice uno de los investigadores del caso.
Con las pruebas recolectadas, un juez emitió la orden de captura, y su rostro fue incluido en el cartel de los más buscados por homicidio. La difusión de su imagen y el patrullaje constante por la zona hicieron que ‘Tostao’ se sintiera acorralado.
Sintió miedo e intentó iniciar trámites legales para entregarse voluntariamente, pero todos sus movimientos eran vigilados. Un informante anónimo alertó a las autoridades sobre una cita que el delincuente tendría en el centro de la ciudad.
“Atraparlo en su barrio era complicado. Es un sector de difícil acceso vehicular, y cuando alguien ajeno llegaba, ellos lo detectaban y se alertaban de inmediato. Además, estamos hablando de un sicario peligroso; había que actuar con cuidado para no poner en riesgo a civiles ni a los uniformados”, añadió el investigador.
Finalmente, la captura se realizó en el centro de Bogotá. Alias Tostao, de 32 años, hace parte de los más de 400 capturados por homicidio en la capital este año, como resultado del trabajo articulado entre la Policía Metropolitana de Bogotá, la Fiscalía General de la Nación y la administración del alcalde Carlos Fernando Galán.

“Desde la Secretaría de Seguridad hacemos un llamado permanente a que la Nación asuma de manera seria y urgente un análisis de la funcionalidad de las normas que hoy nos permiten luchar contra el crimen. Sin duda, las características de las organizaciones criminales nos obligan a pensar qué normas, que en algún momento fueron útiles para disminuir la criminalidad, hoy no lo están siendo y, por el contrario, están generando más violencia en la ciudad y el país”, dice César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá.
De acuerdo con cifras oficiales, la mitad de los homicidios en Bogotá se deben a enfrentamientos entre bandas criminales, retaliaciones o disputas territoriales. Los grupos delictivos, acorralados por los operativos y la pérdida de rentas ilegales, se enfrentan entre sí en una guerra por sobrevivir.
“Cada incautación de drogas, armas o dinero representa un golpe directo a sus finanzas. Por eso, cada operativo exitoso es una batalla ganada en la guerra que esta administración libra contra el crimen en la ciudad”, concluyó el secretario.
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