
Así llega el agua a las casas de los bogotanos
El sistema de abastecimiento de Bogotá está dividido en tres zonas. La ciudad tiene una cobertura actual del 99,71 por ciento.
Por: Rainiero Patiño M.
Mantener el servicio constante de acueducto en una ciudad que agrupa a más de 10 millones de habitantes es un reto diario. La alta demanda exige un complejo sistema de captación, almacenamiento y distribución. De ahí que Bogotá necesita diferentes fuentes y sistemas para suministrar agua de calidad a todos.
El servicio de acueducto de la capital del país está organizado en tres grandes sistemas. El más grande es el sistema Chingaza, que incluye los embalses de Chuza y San Rafael, con los que se garantiza el 70 por ciento del agua que se consume en Bogotá.
El sistema Norte, mediante los embalses Tominé y Neusa, aporta el 25 por ciento del suministro. Y el sistema Sur, que incluye los embalses Tunjos, Chisacá y La Regadera, aporta el 5 por ciento restante del abastecimiento.
Por medio de ese sistema, Bogotá garantiza la prestación del servicio, a pesar de sus bajas precipitaciones, las pocas extensiones de bosques frondosos (necesarios para aumentar y mantener los niveles de agua) y la distancia que existe entre su centro urbano y las fuentes de agua.
Lo que está claro, sin embargo, es que más allá de los esfuerzos, la demanda actual termina por superar la oferta existente de agua en la ciudad. Así funciona el sistema de acueducto en Bogotá.
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