
Gustavo Petro, un rehén de tono desafiante
El presidente Gustavo Petro.
El presidente atraviesa uno de los momentos más difíciles de su mandato. El ministro del Interior, Armando Benedetti, dijo en la noche de este lunes que el mandatario iba a cambiar el lenguaje para buscar consensos políticos en medio de la crisis provocada por el atentado contra Miguel Uribe Turbay. Hasta militantes del Pacto Histórico, como María José Pizarro y Gustavo Bolívar, le piden bajar la temperatura a sus palabras. Análisis.
Por: Armando Neira
Hasta ahora y a la espera de un próximo trino, el presidente Gustavo Petro se veía aislado en una burbuja impermeable a las voces que le piden moderar su lenguaje confrontacional hacia sus contradictores. Estas provienen desde los cuatro puntos cardinales. El Departamento de Estado de Estados Unidos, que lo observa con desconfianza, líderes del Pacto Histórico, como la senadora María José Pizarro y el aspirante presidencial Gustavo Bolívar, quienes le profesan un afecto genuino desde hace años.
Mientras aumentan las voces que le exigen hacer una pausa urgente, dado su rol como uno de los principales responsables del clima de polarización y porque ostenta el cargo más importante del país, tras el atentado contra el senador y aspirante presidencial del opositor Centro Democrático (CD), Miguel Uribe Turbay –quien depende de un milagro para salvar su vida–, hay expectativa si el mandatario seguirá con el mismo libreto iniciado meses después de asumir el poder.
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