
Cayó la viuda negra: mujer señalada de asesinar a tres de sus parejas en Risaralda y Caldas
La Fiscalía acusó a Sandra Tatiana Mosquera Mosquera de haber acabado con la vida de tres hombres con los que sostuvo relaciones sentimentales. Aunque aún no ha sido condenada, la mujer enfrenta procesos por homicidio y hurto, además de estar investigada por atacar a su propio hermano.
Por: Juan David Cano
La historia de Sandra Tatiana Mosquera Mosquera parece sacada de un guion de cine. Una mujer joven, conocida en Anserma (Caldas) por atender un pequeño negocio de comidas, que hoy está tras las rejas y bajo la lupa de la justicia por un prontuario que la ha llevado a ser llamada la viuda negra del Eje Cafetero.
La Fiscalía General de la Nación obtuvo elementos materiales probatorios que dan cuenta de la participación de Sandra Tatiana Mosquera Mosquera en la muerte de tres de sus compañeros sentimentales pic.twitter.com/NStXzycBsQ
— Juan David Cano (@whoisjuandc) September 12, 2025
El primer caso: abril de 2024, Anserma
El 21 de abril de 2024, un hombre que había salido a jugar billar terminó en la casa de su compañera sentimental. Días más tarde, la tranquilidad de Anserma se quebró cuando campesinos hallaron restos humanos en dos puntos distintos de la zona rural: en el sector El Tulfor y bajo el puente Lázaro.
El Instituto de Medicina Legal determinó que la víctima había sufrido golpes y heridas con arma cortopunzante antes de morir. Luego fue desmembrada y transportada en maletas fuera de la vivienda. La investigación permitió establecer que Mosquera se habría apoderado de la motocicleta de su pareja para venderla por un millón de pesos. Por este hecho, la Fiscalía le imputó homicidio agravado y hurto calificado agravado, cargos que la mantienen hoy en un centro carcelario.
El veneno en Santuario
Sin embargo, ese no fue el único crimen que presuntamente habría cometido la mujer. Según los investigadores, meses después, en agosto de 2024, otra tragedia se asoció a la mujer. Esta vez, la víctima fue Yonatan Cano González, expareja de Mosquera. Según la investigación, ella habría ganado nuevamente su confianza para invitarlo a una residencia en Santuario (Risaralda). Allí le suministró una bebida con veneno tipo raticida, camuflando el crimen bajo la apariencia de una muerte natural.
La mujer huyó con la motocicleta de Cano, que luego fue negociada en un establecimiento de compraventa en La Virginia. Su captura se dio semanas más tarde en Balboa, durante un operativo de verificación de antecedentes en el sector El Ingenio. Para entonces, ya hacía parte del cartel de los más buscados en Risaralda.
Las autoridades también la investigan por un tercer homicidio en Pereira, del cual aún no se conocen mayores detalles. A ello se suma el señalamiento por haber atacado con arma cortopunzante a su propio hermano.

Hoy, Sandra Tatiana Mosquera Mosquera permanece asegurada en un centro penitenciario mientras avanzan los procesos en su contra. La Fiscalía sostiene que hay pruebas que la vinculan a un patrón macabro: ganarse la confianza de sus parejas para luego despojarlas de sus bienes, particularmente motocicletas, tras su muerte violenta.
Aunque todavía no existe condena en firme, los relatos de los investigadores dibujan un perfil que recuerda a la araña viuda negra, cuya estrategia de supervivencia consiste en devorar al macho después del apareamiento. En este caso, la metáfora se traduce en una serie de muertes que han estremecido a Risaralda y Caldas, y que ahora esperan el veredicto de los jueces.
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