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Erradicación de cultivos 1
La descertificación antidrogas de Estados Unidos ha sido un punto de quiebre en la relación con Colombia
País

Las veces que Estados Unidos ha descertificado a Colombia: una historia de sanciones y presiones

En los años noventa, Colombia vivió momentos críticos con el proceso de certificación antidrogas de Estados Unidos. Entre sanciones diplomáticas y millonarias ayudas condicionadas, el país enfrentó un camino accidentado que hoy vuelve a estar en riesgo.

Por: Juan David Cano

Cada septiembre, el gobierno de Estados Unidos decide si Colombia merece mantener la certificación antidrogas, un requisito clave para que el Congreso apruebe la ayuda que ronda los 300 millones de dólares anuales. Este mecanismo, que nació con la Ley de Asistencia Extranjera de 1961 y fue reforzado en las leyes antidrogas de 1986 y 1988, evalúa la cooperación de los países en la erradicación de cultivos ilícitos y el combate al narcotráfico.

El informe, elaborado por el Departamento de Estado y agencias como la DEA, no es un simple trámite: determina la relación política, económica y diplomática de Washington con los países productores y de tránsito de droga.

Las primeras sanciones contra Colombia

Colombia, durante varios años, pasó el examen sin mayores tropiezos. Entre 1987 y 1994 fue certificada plenamente gracias a sus esfuerzos en la cooperación antidrogas. Sin embargo, la historia cambió a mediados de los noventa, en medio del auge del narcotráfico y la crisis política interna.

En 1995, bajo el gobierno de Ernesto Samper, Washington aplicó una “semidescertificación”, una calificación excepcional de “vital national security certification”, que equivalía a reconocer falta de cooperación, pero al mismo tiempo justificar la continuidad de la ayuda por razones estratégicas.

La situación se agravó en 1996 y 1997, cuando la administración de Bill Clinton decidió descertificar plenamente a Colombia por “no colaborar sustancialmente en la guerra contra las drogas”. Estas medidas se dieron en medio del proceso 8.000, escándalo que vinculaba a la campaña presidencial de Samper con dineros del narcotráfico.

Las consecuencias de la descertificación

La descertificación no fue solo un golpe diplomático. Washington aplicó sanciones que incluyeron:

  • Suspensión parcial de la ayuda económica y militar.
  • Restricciones al acceso a financiamiento de organismos internacionales.
  • Revocación de visas a altos funcionarios.
  • Presión diplomática y aislamiento en escenarios multilaterales.

Aunque algunas sanciones fueron más simbólicas que materiales, el mensaje fue contundente: Estados Unidos no consideraba a Colombia un socio confiable en la lucha contra el narcotráfico.

El giro con el Plan Colombia

Con la llegada del Plan Colombia a inicios de los 2000, diseñado junto a Washington para combatir tanto el narcotráfico como la violencia de grupos armados, la relación se recompuso. Colombia recuperó la certificación y logró canalizar miles de millones de dólares en asistencia militar y social, fortaleciendo su cooperación estratégica con Estados Unidos 

Desde entonces, pese a los altibajos y las críticas internacionales por las políticas de erradicación forzada, Colombia no volvió a ser descertificada. Es decir, 1997 fue la última vez.

El presente: riesgo latente

Hoy, la historia parece repetirse. Las cifras de cultivos de coca y la producción de cocaína mantienen en alerta a Washington, mientras que la Casa Blanca debe decidir este 15 de septiembre si mantiene a Colombia en la lista de países certificados.

Aunque el Gobierno colombiano insiste en mostrar esfuerzos y en plantear una estrategia más integral que combine represión con programas sociales, las presiones siguen. Una descertificación, en pleno 2025, implicaría no solo el recorte de fondos, sino también un golpe diplomático que recordaría los turbulentos años noventa.

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