Ir al contenido principal
Avioneta accidentada
Crédito: Redes sociales.
País

¿Cuáles son las hipótesis del accidente del avión de Satena que investiga la Aerocivil?

Mientras avanza el análisis de las cajas negras del avión que cubría la ruta Cúcuta-Ocaña, la Aeronáutica Civil abrió varias líneas de investigación para identificar la razón por la que se accidentó la aeronave.

Por: Juan David Cano

La investigación sobre el accidente del avión que cubría la ruta Cúcuta-Ocaña avanza en una fase clave: la lectura de los registros técnicos que permitirán reconstruir, segundo a segundo, lo ocurrido antes del impacto en zona montañosa del Catatumbo.

En entrevista con Blu Radio, el coronel Álvaro Bello, director técnico de investigaciones de accidentes de la Aeronáutica Civil, explicó que el proceso se concentra actualmente en la descarga de la información contenida en las cajas negras de la aeronave Satena HK-4709, siniestrada con 15 personas a bordo.

De acuerdo con el investigador, la lectura de estos equipos es importante para reconstruir la trayectoria de la aeronave, las comunicaciones con el control aéreo y las condiciones técnicas del vuelo. En el caso de la grabadora de voces, el proceso tomará más tiempo debido a los daños ocasionados por el impacto. “En este momento le puedo confirmar que estoy en el proceso de descarga de datos de la caja grabadora de datos de vuelo”, dijo.

Un impacto que no fue frontal

Las primeras inspecciones en el sitio del accidente permitieron establecer que la aeronave no chocó de manera frontal contra la montaña. Según la Aerocivil, los restos muestran una trayectoria ascendente sobre la ladera, lo que abre la posibilidad de que se haya intentado una maniobra final antes de la colisión.

Sin embargo, esa hipótesis solo podrá confirmarse cuando se crucen los datos técnicos con la información meteorológica y los registros de cabina.

Interferencias y las otras líneas de investigación abiertas

Entre las hipótesis que se evalúan aparece un factor: la posible interferencia en la navegación satelital. Bello explicó que se analizan escenarios como el jamming, que consiste en bloquear la señal, y el spoofing, que puede inducir a la aeronave a creer que se encuentra en una posición distinta a la real.

El hecho de que el accidente haya ocurrido en una zona fronteriza, de difícil acceso y con presencia de actores armados ilegales, obliga –según el investigador– a no descartar este tipo de eventos dentro de las líneas de análisis. Aclaró, no obstante, que se trata de una hipótesis que debe ser probada técnicamente.

Por ahora hay varias hipótesis sobre la mesa: “Hay factor humano involucrado, hay un factor organizacional y hay un factor que no podemos descartar, que es algo que es moderno, es de la actualidad (…) un jamming a la navegación satelital es cuando te cortan a ti la señal y la comunicación. Un spoofing es que te pueden llevar a pensar que estás en un sitio cuando realmente estás en otro”, dijo.

Lo que no muestran las evidencias hasta ahora

Ahora bien, dada la presencia de actores armados en la zona, los investigadores también analizaron la posibilidad de un atentado; sin embargo, Bello fue claro: con los elementos recolectados en el sitio del siniestro no hay indicios que permitan sostener esa tesis. La disposición de los restos y la dinámica del impacto no evidencian explosiones ni acciones violentas previas a la colisión.

“Dentro de lo que se identificó en los restos, en la disposición de los restos, en la trazabilidad o la dinámica de impacto, no puedo confirmar eso porque no veo o no identificamos con el grupo una evidencia de que haya habido algún tipo de interferencia ilícita”, afirmó.

La Aerocivil insiste en que el proceso seguirá avanzando bajo un enfoque técnico, descartando o ajustando hipótesis a medida que se consoliden los hallazgos.

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Temas en este artículo

Artículo de libre acceso

Libre

Compartir artículo en redes sociales