
La disputa familiar de los Solarte que amenaza contratos clave de infraestructura en el país
El conflicto por la herencia del poderoso grupo constructor Luis Héctor Solarte escaló a los tribunales. Uno de los hijos acusa a sus hermanos de emplear una sofisticada ingeniería empresarial para quedarse con parte de su patrimonio y señala impactos en grandes obras públicas. Ellos lo desmienten. Esta es la historia.
Por: Sylvia Charry
Diego Solarte es uno de los tres hermanos que heredaron el entramado constructor del Grupo Empresarial LHS, un conjunto de empresas levantado a lo largo de décadas y sostenido tanto por la expansión del negocio como por los equilibrios familiares que lo hicieron posible. Hoy, sin embargo, ese legado dejó de ser solo una historia de éxito corporativo para convertirse en un asunto judicial. Solarte decidió acudir a las autoridades al considerar que una serie de decisiones societarias y financieras, adoptadas por sus hermanos, estaría afectando su participación en el patrimonio heredado. Ellos, por su parte, rechazan los señalamientos y sostienen que no ha habido irregularidades.
Por más de cinco décadas, el apellido Solarte seha consolidado como uno de los grupos empresariales más importantes del país, reconocido, sobre todo, por sus obras civiles. La historia de la próspera familia se remonta a los negocios desarrollados por los ingenieros Luis Héctor y Carlos Alberto Solarte, dos hermanos nariñenses que construyeron todo un emporio empresarial. Sin embargo, tras la muerte de Luis Héctor, en 2012, esa estructura se fragmentó y dio paso a nuevas configuraciones empresariales en cabeza de sus herederos. Hoy uno de esos grupos empresariales, el de los hijos de Luis Héctor, mantiene una disputa que trascendió el ámbito personal y ya está en la mira de la justicia.
Según uno de los herederos, sus hermanos habrían puesto en marcha un complejo entramado empresarial destinado a diluir —cuando no a despojarlo abiertamente— de una parte sustancial de su patrimonio millonario. A su juicio, el conflicto no se limita a una querella familiar ni a un pulso privado por el control de la herencia: las decisiones que cuestiona estarían incidiendo en la culminación de algunas de las obras de infraestructura más relevantes del país, entre ellas el Aeropuerto del Café (Aerocafé), la avenida 68 en Bogotá y el aeropuerto de Tolú. Sus hermanos niegan de plano las acusaciones y sostienen que los señalamientos carecen de fundamento. CAMBIO revela la historia.
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