
El nuevo reto físico que deberán superar oficiales y suboficiales para ascender en el Ejército
El comandante del Ejército ordenó que todos los uniformados deberán presentar nuevas pruebas físicas para demostrar su estado de forma. La propuesta ha generado diversos comentarios dentro de la institución militar.
Por: Javier Patiño C
El pasado sábado 4 de abril, durante su programa radial, el general Royer Gómez, comandante del Ejército, abordó temas operacionales, revisó los avances del primer trimestre del año y planteó los retos a partir del mes de abril.
En medio de su intervención, un anuncio no pasó inadvertido entre oficiales y suboficiales: el comandante fue enfático en ordenar la implementación de nuevas pruebas físicas que, a partir de mayo, deberán presentar todos los uniformados para evaluar su condición física.

El general destacó que estas pruebas constituyen un componente fundamental en el proceso de selección y evaluación del personal militar, ya que permiten medir capacidades como la fuerza, la resistencia cardiovascular, la velocidad, la coordinación y la agilidad.
Según el alto oficial, estos parámetros son esenciales para garantizar que oficiales y suboficiales cuenten con las condiciones necesarias para actuar con eficiencia y ejecutar operaciones en el país.
Cambios en las pruebas
La nueva directriz modifica el sistema de evaluación física que deben aprobar los miembros del Ejército. Anteriormente, el examen incluía tres pruebas; ahora se añade una más y se incrementa significativamente el nivel de exigencia.
“Antes, la prueba consistía en realizar 25 abdominales, 30 flexiones y correr 2,5 kilómetros en menos de 13 minutos, lo que ya representaba una alta exigencia. Sin embargo, el nuevo examen triplica la demanda física”, señaló un oficial que habló con CAMBIO.
Entre los nuevos requisitos se incluyen: realizar 65 flexiones de pecho, 65 abdominales, mantener la posición de plancha durante dos minutos, completar diez dominadas (barras) y correr 3,2 kilómetros en menos de 13 minutos. Estas pruebas serán calificadas cada una sobre 100 puntos.

Los exámenes comenzarán en el segundo trimestre del año (mayo), con el objetivo de evaluar el estado físico de los uniformados y servir como criterio para los ascensos dentro de la institución.
De acuerdo con fuentes militares, quienes no superen las pruebas recibirán recomendaciones para asistir a consultas con un deportólogo y un nutricionista, con el fin de mejorar su desempeño. En caso de reprobar nuevamente, esto podría afectar su inclusión en el escalafón de ascenso.
La decisión del alto mando ha generado diversas reacciones. Algunos consideran que las nuevas pruebas son excesivamente exigentes y sugieren que su implementación debería ser gradual.
Otros, en cambio, cuestionan que la institución priorice el aspecto físico mientras persisten temas pendientes como el decreto de aumento salarial, que aún no ha sido firmado por el presidente de la república.
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