Ir al contenido principal
Presidente Gustavo Petro. Créditos: Colprensa s
Presidente de Colombia, Gustavo Petro. Crédito: Colprensa

Deslegitimar a Petro para ganar las elecciones. Por Ramón Jimeno

El Escudo defensivo que quieren montar los republicanos más ignorantes y obtusos de la historia moderna, implica contar con el beneplácito de gobiernos latinoamericanos que consideren la genuflexión un gesto de nobleza y los derechos humanos una aberración de las democracias liberales. Los presidentes gallito ni les gusta ni les sirven.

Por: Ramón Jimeno

Declarar a Gustavo Petro objetivo prioritario” de la DEA a dos meses de las elecciones presidenciales indica que Washington quiere decidir. Criminalizar la imagen del líder del Pacto Histórico, afectar su reputación y deslegitimizar su liderazgo, hará dudar a sus seguidores blandos, al 30% del electorado que decidirá a última hora por quién votar; e incidirá en la imagen que de él tendían los dirigentes internacionales que lo consideraban un estandarte del progresismo internacional.  

La duda reputacional que siembra Washington genera aislamiento y miedos. Miedo a las represalias norteamericanas si se elige a Cepeda. Miedo a que vuelvan a Palacio los voceros de las bandas criminales, como en las épocas de Uribe. Miedo a que el cerco militar, comercial y financiero que le hicieron a Venezuela y le hacen a Cuba, llegue a Colombia. Miedo a que asesinen a más pescadores del Pacífico o del Caribe bajo sospecha de que llevan coca adonde vale de verdad. Miedo a que suban los aranceles a los productos lícitos de exportación, o miedo a que expulsen a miles de colombianos y dejen a sus familias sin remesas.

¿Cómo se defiende Petro de ese ataque reputacional? ¿Cómo neutraliza esos miedos? La manera tradicional es refutando los cargos anunciados en las filtraciones de la DEA. Direccionadas y selectivas se las entregan a los acuciosos periodistas-investigadores que las revelan como sus grandes descubrimientos. Luego circulan como las profecías de Nostradamus anunciando tragedias. 

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir artículo en redes sociales