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Abelardo de la Espriella cuentas de campaña

Las cuentas de Abelardo: radiografía a los 12.458 millones de pesos que ha gastado en la campaña

Fotoilustración de Yamith Mariño.

El abogado construyó su campaña sobre una promesa: sin maquinaria, sin partidos, sin financiación privada y sin los de siempre. El reporte financiero que De la Espriella entregó ante el CNE permite ponerle rayos x a la extrema coherencia que dice tener. ¿De dónde viene el dinero? ¿Quiénes son los exfuncionarios del gobierno Duque que le manejan las cuentas? ¿Cuánto ha gastado en estrategas?

Por: Mateo Muñoz

¿Quién paga todo esto? Esa es la pregunta inevitable de cualquier votante al ver a los candidatos llenar plazas, viajar a diario, poner su rostro en una valla o un anuncio en televisión. Por supuesto, uno de los aspirantes que más curiosidad genera es Abelardo de la Espriella. Su imagen autoimpulsada de magnate del Derecho, vestido con trajes italianos que reniega de algunos platos típicos, genera un morbo por cuánta plata ha invertido en su deseo de ser presidente de Colombia. 

Precisamente, el abogado es —al cierre de este artículo— el único aspirante que ha reportado información financiera de su campaña al Consejo Nacional Electoral (CNE) a menos de un mes de la primera vuelta. CAMBIO revisó los documentos entregados por la campaña de De la Espriella y esta es la radiografía de sus cuentas.

¿Cuánto y de dónde?

Según la información reportada por la campaña de Abelardo, entre marzo y abril el abogado invirtió 12.458 millones de pesos en su aspiración presidencial, cerca del 33 por ciento del tope de gasto fijado para la primera vuelta (37.110 millones). Además, la cifra es ocho veces más alta de la reportada en su proceso de recolección de firmas (1.542 millones).

Según lo reportado al CNE, la campaña opera con dos créditos bancarios: uno por 15.000 millones de pesos del Banco de Bogotá y otro por 5.000 otorgado por BBVA. De ese monto total, 20.000 millones, salió el gasto reportado hasta el momento.

Abelardo de la Espriella, división grupos de WhatsApp

Si De la Espriella termina invirtiendo todo ese dinero antes de la primera vuelta, necesitaría obtener alrededor de 2,4 millones de votos para que, vía reposición, pueda cubrir la deuda. 

Los créditos son las únicas fuentes de ingresos de la campaña que reportó el abogado. En el informe no se registran donaciones de particulares, ni en dinero ni en especie. Tampoco de sus familiares y, a diferencia de su campaña de recolección de firmas, no reportó haber puesto un solo peso de su bolsillo para financiarse a pesar de que ese fue su discurso al inicio de la competencia. 

Aunque Abelardo de la Espriella construyó su campaña con la promesa de no recibir aportes de particulares y poner plata de su patrimonio (apoyado con las ventas de sus productos), el apalancamiento de su aspiración en el sector bancario demuestra que al final decidió no arriesgar sus recursos para sostener el alto costo de una campaña presidencial.

En cuanto a los administradores de la campaña de De la Espriella, los reportes revelan que su gerente es Carlos Andrés Ríos, quién trabajó como viceministro de Defensa en el gobierno de Iván Duque. Por su parte, el auditor es Alfonso Soler, quien hizo parte de la junta de Corpochivor como representante del presidente Duque.

¿A dónde se fue la plata?

Además de los ingresos, el reporte de la campaña de De la Espriella también permite ver en qué se ha gastado los más de 12.000 millones de pesos en un mes. Por un lado, 3.493 millones se destinaron a gastos de administración, de los cuales cerca del 41 por ciento (1.441 millones) se pagaron a la firma Estrategia y Poder, propiedad de Carlos Suárez, gurú de la comunicación política y amigo del candidato.

Suárez estuvo en los titulares de la prensa la semana pasada a propósito de su confrontación con Álvaro Uribe Vélez. El expresidente aseguró en redes sociales que Suárez había coordinado reuniones para Iván Cepeda con exparamilitares en medio del proceso judicial que lo enfrentó con el senador y hoy candidato puntero en las encuestas. 

Además, Tomás Uribe Moreno también le endilgó a Suárez las decenas de contenidos virales, en su mayoría hechos con Inteligencia Artificial, que se han distribuido en cuentas afines a De la Espriella para atacar la campaña de Paloma Valencia. 

Más allá de las confrontaciones internas de la derecha, Suárez es quien lleva el compás en la coordinación estratégica de la campaña de Abelardo; marca el discurso a seguir, los mensajes entregados cada semana, las amenazas y las oportunidades para crecer en intención de voto. De hecho, Estrategia y Poder también se encargó de asesorar la campaña de Enrique Gómez, jefe de Salvación Nacional y senador electo, y la recolección de firmas del abogado. Por esta última labor, la empresa de marketing recibió 759 millones de pesos.

Por otro lado, la campaña de Abelardo también le ha pagado a otras firmas asesoras. Por ejemplo, a Strategees S.A.S, especializada en encuestas, le desembolsó 91 millones de pesos y a Gobernalle S.A.S, empresa dedicada a la consultoría política, recolección de firmas para candidatos y también encuestas, le pagó 71 millones. Dávila P&M, firma de Barranquilla dedicada al marketing, también trabaja con la campaña del abogado y recibió hasta el mes pasado 371 millones por concepto de honorarios.

La campaña también ha gastado en seguridad para el candidato. A la empresa Silver Security, especializada en protección de personales de alto perfil, se le han pagado más de 304 millones de pesos. Y a Audatia Armouring, dedicada a la renta de vehículos blindados, se le ha pagado más de 280 millones.

Finalmente, a la firma 2E S.A.S de Córdoba, dedicada a la ingeniería y las telecomunicaciones, se le hicieron pagos por más de 110 millones de pesos, aunque en el informe no se especifica para qué.

Además de los gastos administrativos, la campaña de De la Espriella también reportó su inversión en eventos masivo que, según los informes, llegan a los 150 millones de pesos. El gasto más alto es el que hizo el abogado para arrendar dos espacios contiguos en el centro de convenciones G12 en Bogotá por 67 millones de pesos. Este lugar de eventos es reconocido por ser uno de los polos de concentración de iglesias cristianas, uno de los grupos de votantes más apetecidos por la campaña de Abelardo.

Los reportes también señalan gastos en eventos en Pitalito y Santa Marta, aunque, según el seguimiento a la actividad del candidato, aún no se han reportado los gastos de otros eventos que se han hecho en el último mes y medio.

En cuanto al transporte, Abelardo de la Espriella contrató los servicios de la firma Helistar, propiedad del controversial piloto Orlando Cabeza y habitual contratista de Ecopetrol. Por los servicios de la empresa, la campaña ha pagado 112 millones de pesos. También ha habido pagos por 90 millones a Nova Soporte Integral, una empresa dedicada al arrendamiento de vehículos. Finalmente, la mensajería está a cargo de Envía, propiedad de la familia Cubides.

Por último, en el manejo de la publicidad de la campaña se han gastado 9.832 millones de pesos, de los cuales 6.800 han sido para Industrial Party S.A, enfocada en organización y logística de eventos. La otra gran tajada (2.080) millones ha sido para Acomedios, una agencia de publicidad encargada de coordinar la pauta en medios de comunicación. El resto se ha repartido en empresas como Finotex, Grialtech, CPT Express y Reg Marketing S.A.S.

La radiografía a las cuentas de Abelardo permite ver que, en efecto, el abogado ha evitado abrir la puerta directamente de su campaña a donantes particulares en un esfuerzo de coherencia con su discurso de outsider. Sin embargo, también revela que, su bolsillo no le dio para sostener su aspiración presidencial y además, tiene en su nómina a un costoso estratega que ya le ha generado problemas con voces fuertes del uribismo.

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