
Confesiones de un caníbal de las disidencias de las Farc
“Los comandantes me ordenaban que cortara ciertas partes de los muerticos para entregársela a los cocineros, pero no podía decir cómo los había conseguido”, le contó un hombre en exclusiva a CAMBIO.
Por: Javier Patiño C
Con el corazón a punto de salirse del pecho y los pies llenos de ampollas, Camilo García*, se preparó para una nueva vida después de una semana de fuga por el monte.
Solo llevaba su fusil, su uniforme y las botas que lo distinguían como integrante de las disidencias de las Farc. Su principal miedo era llegar solo y armado a una guarnición militar.
En la garita de la base en Caloto, Cauca, un joven soldado preparaba su fusil al ver que alguien se acercaba con prisa.
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